La información es poder


#23

Desde Lobos de Azeroth no queremos participar en esta iniciativa y nos gustaría mantenernos al margen. Dicho lo cual, os deseamos suerte con el proyecto y buen rol.

Un saludo.


#24

Al fin errantes se une contra un enemigo común.


#25

Caballeros de la Rosa no participará en este proyecto y no aceptara a miembros de este proyecto. Buenas tardes.


#26

Leones de Sangre no quiere saber nada de este proyecto y no aceptara a miembros relacionados con el.

Un saludo.


#27

Yo, a contracorriente, muestro absoluto respeto hacia la idea de Keliahganar y el Gremio Mercenario de la Alianza no desea verse excluido de tales proyectos siguiendo su política de no discriminación absoluta a ningún rolero, pudiendo atenerse a este derecho incluso el mismísimo Malorne si quiere y sigue por la arboleda.

Un saludo a toda la comunidad, el gremio sigue activo pero a bajo fuelle.

Después de tantos años alguien me ha tomado el testigo, orgullo y satisfacción


#28

Me resulta curioso la masiva respuesta negativa de esta propuesta, eso me hace preguntar si tiene que ver con los últimos desencuentros off que he tenido en la comunidad.

Muchos argumentáis que tendría que haber informado a los GM, pero de hacerlo perdería la gracia y al no ser un evento como tal lo entendemos no he sentido esa necesidad (respeto el argumento en contra).

La pregunta es, de no ser yo quien hace la propuesta la habríais apoyado teniendo en cuenta que toda la información y planificaciones en marcha son ON rol? (en ningún momento me interesa vuestra vida privada como a vosotros os pasará con la mía)

Me gustaría que fueseis sinceros y de ser posible argumentar el porque la negativa y de ser posible aportar vuestro punto de vista para hacerla viable si fuese así.

Agradecería que los aportes fuesen desde el respeto mutuo y constructivos.

Gracias a todos igualmente.


(Stive) #29

Básicamente son los dos puntos que he señalado los que crean la problemática:

Las hermandades de rol, sobretodo si son grandes, requieren de mucho esfuerzo por parte de sus líderes y oficiales, y necesitan tener un control casi absoluto de lo que ocurre en esta para poder organizar bien las tramas.

Por una parte, el comenzar un proyecto involucrando las hermandades, sin tener en cuenta sus tramas actuales, las direcciones a las que van estas y, en general, las normas acordadas para cada situación (hasta qué punto un “infiltrado” puede ser descubierto o cuanta muerte acepta y demás) pueden entrar en conflictos externo que pongan en riesgo las propias tramas que están llevando a cabo.

Siguiendo esta misma línea, la incorporación de personajes que estén únicamente con la intención de espiar, desmerita el propio esfuerzo de los que crean estas tramas, ya que, desde su punto de vista, tienen a jugadores que están ahí, no porque les interesen sus tramas ni el rol que están llevando, sino simplemente para apuntar lo que hacen, como si fueran una mera lista de la compra para tachar el nombre de la hermandad.

Por otra parte, al involucrar a las hermandades de forma directa, y avisarles de que, de no querer participar, deberían de avisarte, has creado una sistemática respuesta negativa intrínseca, ya que todas esas hermandades, siguiendo lo dicho, tratarán de dejar claras sus intenciones de no querer participar en el proyecto, haciendo que, en lugar de crear una lista de interesados, crees una lista de no interesados, puesto que los posibles interesados no tendrían que decir absolutamente nada (al, técnicamente, ser ya partes del proyecto).

Entonces ¿Qué deberías de haber hecho?

Pues muy simple: Primero, ponerte en contacto con los líderes de hermandades contándoles tu propuesta para ver quién estaría interesado y quién no. Esto de base crearía un claro censo de qué hermandades estarían interesadas en el proyecto.

Luego, buscar a gente interesada en el tema (que deduzco que ya conocías al estar ya en diversas hermandades), y organizar con los maestros de hermandades dónde iría cada uno.

Por supusto, los maestros de hermandades así como el organizador de la iniciativa, conocerían quiénes son los que estén infiltrados, pero mas allá de eso, si quieres mantener el misticismo, puedes no decirle al resto de miembros de hermandades quién es el infiltrado (haciendo que así solo el líder y sus oficiales tengan control sobre el tema).

Replantea el proceso que has hecho y busca un enfoque mas adecuado.

Frío y eficaz. DG.


#30

No sé los demas. Por nuestro lado la respuesta con otra persona habría sido la misma Keliaghanar, asi que no es por el off rol.
Nuestra razón es que nosotros solemos proceder de otras maneras para este tipo de roles teniendo muy en cuenta que los roles de espias etc son bastante delicados por tanto si alguien decide hacerlo con nosotros tengo que estar muy segura que lo que buscan esas personas es rol y no ganas de molestar o intervenir en nuestros roles mediante metarol, powerrol etc, y para saber eso tengo que conocer muy bien a las personas primero.

Sin contar que hace tieeempo dejamos de colaborar con el resto de la comunidad. Por ambas razones nosotros nos mostramos en negativa.

Querías sinceridad y esa es nuestra sincera razón. Añadiria mas detalles del porque somos cerrados pero eso prefiero hacerlo por privado para no alimentar el espiritu de salseo de la peña xD

Añadiendo que yo en especial peco de sobreprotectora con mi gente ( son mi familia cibernetica) y por ello tiendo a no ser muy sociable y mas bien huraña con la gente que no conozco. Los que me conocen desde hace tiempo saben de sobras que yo era pro rol social con toda la comunidad. Pasa que en esta sociedad en la que vivimos abrirse tanto tiene sus riesgos, como que de buena te vean la cara de idiota. Así que de momento me cierno únicamente a la gente que se preocupa primero en conocernos e interactuar con nosotros de una forma positiva, y de buena rollo dejando de lado la altanería, la chulería y las ansias de poli del rol. Como bien dijo mi queridisima Meryl Streep:

Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porqué llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.