[Ambiente Ventormenta] El Justiciero

En la lluviosa madrugada del lunes fueron hallados los cadáveres de la familia Collam en la entrada a los canales del Casco Antiguo. Puede que a algunos os suenen, ya que formaban parte del hampa ventormentino: contrabandistas, proxenetas, prestamistas…su currículum es tan extenso como su expediente delictivo. El inspector Harrington fue llamado a atender la escena del crimen.

Qué tenemos, ¿Lewis?-preguntó a uno de sus suboficiales mientras encendía un cigarro, observando los cuerpos recién sacados de las aguas-.

Séxtuple homicidio con arma blanca, posiblemente una cimitarra. Todos los cadáveres cuentan con varias extremidades amputadas…y alguno con su propio acero clavado. No hay huellas, y tampoco ningún vecino con ganas de hablar. Seguramente se tratase de una venganza, un ajuste de cuentas…algo similar. Lo único que está claro, es que se trata de un solo individuo…y uno extremadamente hábil. Encontramos esto amarrado en una farola cercana-respondía el tal Lewis, siguiendo la mirada del inspector hasta los cuerpos mutilados mientras le tendía una nota empapada en sangre-.

Harrington observó el papel, leyéndolo minuciosamente. Se trataba de una simple nota enrollada y escrita a máquina, evitando así que el análisis sobre la caligrafía pudiese siquiera plantearse. En la misma había enumerados uno por uno todos los pecados y asuntos turbios de cada uno de los difuntos. Harrington chasqueó la lengua al terminar de hojear el papel.

Así que tenemos a un narcisista maligno con una preocupante necesidad de atención, un manejo impecable de la espada…y la indudable sensación de que está haciendo lo correcto. Empieza bien la semana. -Fumaba una gran calada a su pitillo el inspector mientras volvía a releer la nota; como si esperase encontrar algo en ella. Pero fue en vano-.

Esta mañana de martes Harrington como persona al cargo de esta investigación accedió a una rueda de prensa ante la agotadora insistencia de los periodistas, dando pie a que esta salvaje epopeya se imprimiese en la primera página de los diarios locales; incluido el modus operandi del asesino. En ella atestiguaba que estaban destinando todos los recursos posibles a localizar al culpable, que por muchos criminales que mate sigue atentando contra la ley y el orden cívico de esta nuestra amada capital. No se anunció el toque de queda, pero sí acabó sugiriéndose cierta precaución al anochecer en las zonas más complicadas de la ciudad.

------------------------Offrol--------------------------

Saludos, puede que me conozcáis o puede que no. He publicado esto para fomentar un poco el rol de taberna, y salir un poco de esta mecánica en la que solo emoteamos lo bien que sabe una cerveza. Quizás este relato totalmente improvisado sirva para que alguno tenga una conversación ajena a lo típico, o incluso, está abierto a cualquiera que lleve rol de guardia para que lo investigue. Si alguno de estos últimos tiene alguna duda, dejo aquí mi battletag como método de contacto.

DJManubrio#2485

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