Caminantes de las fauces

— Entonces, ¿Cuáles son los extraños sucesos que mencionas? — Le dije a Krueg
— Hemos escuchado demasiados comentarios de bestias demoníacas por estos territorios. Me he enfrentado contra demonios, hombres cabra con poderes que nunca había visto y una gran cantidad de Wendigos poseídos. Todo en menos de un mes.comentó Svelien al gran guerrero.
— Es algo imposible, esto significa que el mal realmente sigue latente. Me lo temía. Debemos estar alertas ante cualquier suceso. Hay un sabio anciano que vivió y aprendió algunos antiguos secretos de la magia de Hamuul. Creo que es el único que puede ayudarnos.Dijo Krueg.
— Deberíamos ir a verlo mañana — Sugirió Svelien refregándose los ojos del sueño

Nuestro nuevo acompañante tenía un gran físico, una gran hacha en su espalda y al parecer un gran corazón por lo que amaba; pelaje albino y una gran melena. También tenía el tatuaje azul de su tribu en rostro y brazos: era sin lugar a dudas de la misma tribu que mi maestro.

— Cuéntanos un poco de ti — le dijo Svelien.
— Bien. Yo nací y me crié en estos bosques. Cuando C’Thun dominó Silithus mi madre mi hermano y yo huimos hacia el norte. Al caer C’thun y Yogg-Saron regresamos al campamento …
— ¿ Asi que tu eres descendiente de Pezuñahendida ?interrumpí.
— Así es, fui engendrado en su gracia y bondad. Él me visita una semana cada 2 años para entrenarme. Poseo algunos de sus poderes mágicos.
— Debes ser un gran guerreroMenciono Svelien.
— He buscado toda mi vida la oportunidad de demostrarle mi honor a mi padre y este es el momento…

Cuando llegamos a su hogar vimos que tenían grandes paredes de roca maciza y angostas ventanas, como si fuera una fortaleza dentro de otra.
Al entrar a su morada nos dieron de cenar con amabilidad y nos fuimos a dormir para la gran empresa del día de mañana. Nuestras habitaciones eran confortantes, tenían adornos de armas que antaño fueron muy poderosas.

Al despertar la mañana siguiente pasamos a la herrería a visitar al hermano de Krueg .

— Tú debes ser Nhail, ¿verdad?
— Así es, el mismo, ella es Svelien.
— Gusto en conocerlos, mi hermano me habló de vosotros durante la mañana. Pasen por aquí.

Al entrar en la herrería, vimos un gran pasillo de armas de todo tipo y cualidades; en otro lugar a parte, una mesa repleta de piedras con raros grabados rúnicos y por el otro piezas de armaduras de muchos matices y colores.

Svelien fue directamente a por una gran hacha, noté como echaba de menos su hogar en aquel momento, cogió toda la pólvora de la mesa y también se hizo una buena funda para la daga que le regalé la cual fue reparada por el hermano quien, al verla, se sorprendió mucho. Este me miró sorprendido al ver que no aprovechaba para armarme hasta los dientes, levanté el hombro izquierdo donde el alma muerta de Kætteren mantenía a raya la corrupción de la armadura haciéndole ver que no necesitaba nada.

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Marchamos junto con Krueg hacia las cavernas.

En el norte, el ambiente era desolador pero sorprendentemente bello. Hasta el más feroz animal de la jungla debía percatarse de no quedar a disposición de la noche ya que no tendría segundas oportunidades bajo el frío.

Continuamos hacia una cabaña muy alejada, parecía como si las respuestas ya hubieran estado dentro de mí cuando vimos aparecer con un efecto de rayos bajo la entrada de la mística casa, un Ogro completamente vestido de negro. Nos quedamos los tres observando creyendo que era el viejo sabio de las montañas pero en ese instante vimos como otro personaje cerraba las ventanas de madera y parecía sellar los bordes con una luz roja. El misterioso sujeto de negro trató de entrar a la casa cuando de repente nos vio. Colocó con mucha suavidad dos dedos frente nuestro y volamos despedidos hacia atrás por una extraña fuerza producida por él que nos inmovilizó.

Aquel ogro realizó unos movimientos de manos haciendo estallar la casa en llamas azules. La impotencia era terrible, no pudimos hacer nada. A continuación el brujo nos elevó en el aire, carcajeó y huyó con otra teletrasportación. Caíamos a lo que seguramente hubiera sido nuestra muerte cuando nos detuvimos misteriosamente como si hubiéramos caído en un colchón de plumas, nos erguimos hacia el hogar. Al llegar Krueg arrojó su hacha por la ira que lo consumía hacia la puerta, estábamos estupefactos.

En el instante en que nos disponíamos a irnos el fuego azul se apagó de repente con una súbita onda de frío desde el interior. Al mirar hacia dentro la puerta se abrió y observamos al acercarnos un cadáver calcinado en el piso, junto a él estaba el anciano, el sabio maestro de las montañas. Parecía algo etéreo, una especie de espejismo.
Nos miró calidamente y nos habló:

— Han llegado tarde queridos guerreros, mi existencia en el plano mortal ha sido arrebatado antes de tiempo.

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Provocó a un carroñero de ánima mientras se preguntaba a si misma porque eran tan horribles.
Pero con determinación luchó como había aprendido en Lunargenta. Una baba de color morado…sangre?manchaba sus grebas al caer muerto aquel engendro de Korthia.
-Oh por Belore!! Es que aquí no hay un bicho que no salpique fluidos horrendos a mi carísima armadura?
Earnur se rió con suavidad.
-Si lo prefieres vamos uno a uno y te pones detrás mío.
Ella levantó una ceja…se giró y le dio con el escudo a un enorme magullador.
Estaba enfadada… y no lo había pensado bien. El enorme bicho la mandó volando un par de metros.
Earnur que tenía a un carroñero atacandolo soltó un gritó ahogado,Celesthia se levantó de un salto,había aterrizado contra una piedra y se había hecho daño en el brazo . seguramente lo tenía dislocado y no podía con el escudo . Pero recordó algo que había oído hacía varios años


-Bueno…por dónde empiezo Lord Argentsword?
-Primero vamos a comprobar tu afinidad con la luz. Que sabes sobre ella?
La joven hizo memoria concentrándose ,no demasiado o le saldrían arrugas prematuras en el ceño.
-Ummm…veamos. La luz es una de las seis fuerzas cósmicas. Es una fuerza benevolente.,contraria al vacío.Nos da fuerza y nos ayuda a sanarnos a nosotros mismos y nuestros aliados. Podemos cegar a un enemigo,desorientarlo…
-No está mal…pero la pregunta es …has sentido su llamada alguna vez?
Celesthia titubeó antes de contestar.No le había contado a nadie aquel episodio.
-Vereis instructor, cuando era una niña mi padre me habló sobre la caída de Muru,de cómo los caballeros de sangre sacaban su fuerza de él. Por algún motivo, sentí su dolor y empecé a tener la terrible necesidad de ver a otro Naaru,sano,libre de la esclavitud a la que los nuestros lo sometieron. Tanta era esa necesidad que no dormía,no comía,solo lloraba y pataleaba. Al final mis padres atendieron mi petición,mi padre pidió unos días de permiso y viajamos al Exodar. Ese día…Arthas atacó Lunargenta. Si he de ser sincera creo que fue algún tipo de señal.
-Entiendo- contestó el paladín pensativo -llegaste a ver a O’ros?
Celesthia asintió
-Recuerdas que sentiste?
-Costó convencer al profeta Velen,pero me vio tan mal,tan obsesionada que al final murmuró algo sobre que los caminos de la luz eran inescrutables y accedió llevarnos al corazón de la nave. Al ver al Naaru sentí una paz total,una suave luz que me sanaba,me reconfortaba y me daba fuerza.
-Bien-dijo Caminasol- quiero que te sientes en el suelo con las piernas cruzadas,te concentres en esa sensación,que creas en ella,en la luz como ese ente benévolo.
Celesthia obedeció sin rechistar. Pasó una hora,los estudiantes llegaban pero ella seguía concentrada. Ni los sintió llegar,coger sus equipos y empezar a entrenar.
-Luz sé mi guía-se repetía una y otra vez.
Era casi mediodía cuando sintió una suave calidez que la envolvía y abrió los ojos. Una suave luz la bañaba.
Lord Argentsword con una sonrisa le dijo;
-Está muy bien para tu primer día. Por hoy es suficiente. Mañana te espero a la misma hora. Y recuerda,la luz acudirá en tu ayuda.
La aprendiz se levantó,se inclinó con respeto y se dio la vuelta para irse .
Al pasar por la zona de entrenamiento Earnur le dedicó una sonrisa.


La luz acudirá en tu ayuda…
El magullador venía hacia ella e hizo un esfuerzo por concentrarse…un hechizo de sanación sobre sí misma. Allí estaba la luz.
Se sintió mejor al instante aunque sabía que en un par de horas ese brazo le iba a doler horrores.
Levantó el escudo y siguió atacando al enorme magullador hasta que cayó muerto a sus pies.
Earnur se peleaba con otro.
Hizo de tripas corazón con los fluidos,la sangre azulada que empapaba su armadura y esa sensación viscosa bajo los pies.
-Maldito Kael’thas-murmuró.
Earnur a su lado pudo oírla.
-Quizas hubiera sido mejor la misión del hada?
Celesthia entrecerró los ojos mientras miraba alrededor en busca de otro bicho asqueroso.

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— Pero, ¿Cómo? ¿Estas aquí, verdad? — le pregunté

— Me temo que no es así forastero, he muerto en el incendio. Ustedes pueden verme pero no por mucho tiempo, estoy utilizando lo último del maná de mi inútil cuerpo para comunicarme con vosotros.

— Los antepasados te protegen. Por favor contéstanos ¿Qué ocurre? ¿Por qué han resurgido bestias malignas? ¿Acaso no fue suficiente terminar con el ‘‘último’’ dios antiguo?— Preguntó Krueg

— No puedo contestar la totalidad de las cosas que me preguntas ya no pertenezco a este plano mortal, pero puedo guiarte un poco: el mal no ha regresado, en realidad nunca desapareció, sencillamente … el velo que separaba el reino de la vida y la muerte está fracturado.

— ¿Cómo es posible esto? — Le pregunté enérgicamente

— Aún no lo sé, pero … — Dictó con voz más débil

— ¿Quién era aquel brujo? — interrumpió Svelien.

Era un Demiurgo, brujos que estudian el quinto mal.

— ¿Como que quinto mal? — Le intimé

— Los señores del Vacío ansían devorar toda la materia y la energía del universo físico. En su estado natural, existen fuera de la realidad. Únicamente los más poderosos de entre ellos pueden manifestarse en el mundo real aunque solo durante un tiempo limitado. Para mantener su presencia estos necesitan consumir ingentes cantidades de materia y energía. Y’Shaarj era sumamente cruel, el mas poderoso de entre los hermanos y no hubo manera de encerrarle por lo que Aman’Thul decidió intervenir e hizo descender su brazo a través de los cielos tormentosos para arrancar a Y’Shaarj de la corteza terrestre que se hizo añicos durante el proceso por ello fue encerrado en un abismo de maldad creado por los titanes y allí se le dio la tarea de la tortura de almas condenadas. Respondiendo por el encierro de su hermano, C’thun, Yoggsaron y N’zoth trataron de evitar que lo exiliaran …

— Todo esto ya lo sé de primera manoempezaba a ponerme nerviosoLo que no entiendo es eso del quinto mal, acabamos con N’zoth en la propia ciudad durmiente hace escasos días, semanas … ya no recuerdo … ¿Por qué debemos aniquilar a ese Demiurgo? Aparte de ser el responsable de tu terrible deceso. ¿Qué buscaba?

— Ese Demiurgo buscaba algo que no pudo encontrar aquí. Al parecer se confundió al sentirlo cruzar cerca de mi cabaña. Yo también lo sentí, un gran poder maligno concentrado pero se alejó hacia la caverna. Un brujo de su jerarquía y sus intenciones podría usar ese terrible poder mágico para causar muchos problemas

— ¿Entonces tu eras un Demiurgo? — Le dije sorprendido.

— Si, yo era uno de ellos, un Demiurgo, pero me alejé del clan para estudiar las demás artes mágicas y dedique parte de mi vida a ello. Ahora deben irse…Expresó muy débilmente.

— Nos pondremos en marcha. Vengaremos tu muerte nos has sido de gran ayuda. Te debemos mucho.

— Tomen aquellos amuletos que están allí en la mesa, inhiben el poder mágico por un tiempo. Deben tener cuidado, deben ser rápidos ya que al momento en que descubra sus amuletos tratará de usarlos en su contra. Mi tiempo se agotó, ¡apresúrense!, esta de camino a la caverna de …

En ese momento se desvaneció. Había muerto, este sabio nos abrió los ojos. No debíamos defraudarle.

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Horas después habían terminado con la misión del ex-príncipe Kael´thas. Por el camino habían encontrado un ser parecido a un escriba del destino,que los hizo recorrer media Korthia con peticiones,salva a mi compañera,reúne los fragmentos del bastón…

Estaba agotada, su armadura abollada y llena de sangre y fluidos viscosos,y medio muerta de hambre.
Cuando regresaban de nuevo a la base de las curias recordó haber visto en una caverna cercana algo de agua. No era potable pero al menos serviría para quitarse la suciedad.
-Lya,no es buena idea.
-Pues iré sola,pero no pienso quedarme llena de mugre!!
Earnur soltó un suspiro y comenzó a caminar tras ella.
-No hace falta que me acompañes,se defenderme.


Habían sido tres años practicando con la luz día tras día.

-Creo que estás lista- dijo Lord Argentsword- mañana empezarás tus prácticas de combate con el comandante Lionheart.
-Podríais instruirme al menos vos unos días? Aunque sea un par de horas antes de que lleguen el resto de estudiantes. Voy a tener que soportar muchas burlas,quiero tener al menos algunos conceptos básicos de defensa.
-Vas a especializarte en protección?
Celesthia asintió.
-Es muy duro…no prefieres dedicarte a la sanación o a la reprensión?
-Umm…creo que me siento más segura al protegerme con un escudo.
-También mas expuesta…
-Me gustan los retos supongo-dijo la elfa encongiéndose de hombros.

Al final a base de ruegos consiguió que el instructor dedicase un mes a enseñarle nociones básicas de ataque y defensa,pero debía enfrentarse al hecho de que era hora de unirse al resto de estudiantes.

Su primer día fue terriblemente difícil. El instructor Lionheart no hacía más que llamarla inútil…bueno a ella y al resto de los estudiantes.

-Hasta un chiquillo mocoso de la Alianza os derrotaría!!- gritó el comandante

Harta de los gritos e insultos Celesthia le preguntó:

-Lo sabéis de primera mano instructor?

-Como te atreves precisamente tú?-rugió Lionheart-la hija del cobarde que huyó de Lunargenta durante el ataque de la plaga? El mismo Lord forestal Estrellarcana que dejó que su hijo muriese defendiendo el honor de la familia y de los sin´dorei?

Celesthia cargó hacia él con su escudo y espada de entrenamiento sin pensarlo.

-MIENTES!!!-gritó llena de ira

El comandante se apartó con una finta y le dio con su escudo en la cara.

La iniciada empezó a sangrar por el labio mientras se giraba hacia su instructor.

-Pagarás por esta osadía,por mentir acerca de mi padre,por la memoria de mi hermano-dijo entredientes.

Oyó la risita de Miriel de fondo. La miró de soslayo con rabia y volvió a cargar contra Lionheart.
El Comandante paró su ataque con el escudo y le atestó un golpe en el brazo que a punto estuvo de hacerle soltar el escudo.Pero no sentía dolor,solo una rabia ciega.

-Comandante,creo que es suficiente-apuntó Earnur.
-NO NECESITO TU AYUDA!!- bramó colérica.

En ese momento Lord Argentsword se acercó con calma.

-Ya está bien Comandante,la chica tiene razón,estás mintiendo acerca de su padre.Es una provocación gratuita,y más te vale que el Lord Forestal Estrellarcana no se entere de este incidente o te hará morder el polvo.

-Seguro que corre a contárselo a su “papi”-dijo Miriel Hoijablanca.

Celesthia se giró hacia ella.

-Voy a borrarte esa risita de un plumazo!!-dijo acercándose a zancadas.

El instructor de la luz se interpuso en su camino.

-Ya basta!! Celesthia…aprende a controlar tu ira.En cuanto a ti Miriel Hojablanca…aprende a controlar tu lengua.

Ambas paladinas se pusieron coloradas hasta las orejas pero el desafío en su mirada era más que evidente.

-Diez vueltas a la muralla de Lunargenta, Estrellarcana,AHORA!!-gritó el comandante Lionheart.

-No estás siendo justo- intervino el Lord.
-Da igual instructor…me vendrá bien para templarme-dijo Celesthia tirando el escudo y la espada a los pies de Earnur.También estaba enojada con él por entrometerse.

Se giró y abandonó el campo de entrenamiento.


Se quitó la armadura y con el cazo con el que calentaban agua empezó a echarse el agua de la pequeña poza por encima.Soltó un grito ahogado.

-Es…es…está hel…helada- dijo tiritando.

Earnur se giró para contestarle.

-No mires!!- gritó ella.
-Lya…te he visto desnuda infini…
-No es lo mismo!!
Earnur puso los ojos en blanco mientras le daba la espalda de nuevo.

-Además tienes que vigilar que no venga nadie…solo faltaria que un jurafauces me viera en paños menores.
-Sería ciertamente divertido verte pelear en ropa interior.
-No tiene ninguna gracia!!-dijo muy sería.

Luego lo pensó mejor y se echó a reír,ciertamente la tenía.
Se secó con una toalla que llevaba para tales menesteres en la mochila y se puso una toga.

Fue ella quien vigiló mientras Earnur se refrescaba también.

Después limpiaron sus armaduras con la intención de bruñirlas para que no se oxidasen, pero no sería antes de comer algo.

Se sentaron en la base de Korthia alejados del nucleo principal de guerreros de todas las razas.
-Pan duro y carne seca y salada…genial- dijo ella mascullando.
-Sigue siendo mejor que comer gromit.
-Umm a estas alturas me lo comería con piel y todo-contestó ella.

Earnur la miró con ternura. Sabía que para ella todo aquello era nuevo,desconocido y mucho más duro que para él.Pero aun con quejas allí estaba,aguantando,luchando…y se sintió orgulloso de ella.

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Eärnur que conocía a Celesthia,rebuscó en su mochila. Desde que la conocía había aprendido a relajar a su compañera. Sacó un pequeño bote de la misma,y con parsimonia se dispuso a preparar la infusión de grano Celestial. Lo había probado en Lunargenta,en el despacho de lord Argentsword. Al lord se lo traían de Pandaria, y pronto,entre tertulias acerca de los poderes de la luz,había aprendido a apreciarlo.
En uno de esos momentos de relax,entre el mentor y el alumno,el rubio paladín le había comentado,que era su infusión favorita. Solicitó conocer al proveedor y pronto entabló una buena relación con él. Desde entonces nunca faltaba entre los enseres que portaba en campaña.
Celesthia observo encantada como comenzaba a hervir,y su gesto se relajó de inmediato…
¡Café!, la sonrisa se hizo más amplia, y apoyó su rostro en el hombro de Eärnur mientras el pasaba su mano por el hombro de ella.
Recordó el primer día que se lo había dado a probar a ella…
Había tenido una discusión con lord Lion,en la que tanto él, como lord Argent,le habían defendido. Ella enfurecida lanzó su escudo contra él, diciendo que sabía defenderse sola, y el instructor Lion les había recompensado con 10 vueltas alrededor de Lunargenta, con la armadura de combate. Todo el rato ella estuvo enfurruñada con él, y no le había dedicado ni una sola palabra,tan solo bufidos iracundos. Cuando los dos exhaustos acabaron sentados en los baños,no pudo evitar ver la blanca piel de ella lacerada por la armadura. En un gesto inusual por su parte,la abrazó con ternura mientras la envolvia en la toalla. Ella furiosa alzó la mirada dispuesta a reñirle por su acción…
Lo que ella vió en sus ojos azules,sólo lo conocia ella misma,cambio el ¡Como osas! que murió antes de nacer,confusa se abrazó a él, y rompió a llorar como una niña. Tras consolarla un rato, la llevó hasta su casa,donde le invitó a una taza de café. Las conversaciones duraron gran parte de la madrugada,hasta que ella,rendida por el cansancio,se quedó dormida sobre la mesa.
El con delicadeza, la cogió en brazos, y, apoyando la cabeza en su pecho la llevó hasta el lecho. Ella rebulló inquieta, pero enseguida se tranquilizó. Alli la dejó sobre el lecho,y con dulzura la arropó con una manta…
Café, paladín…¿está ya?
Con una sonrisa complaciente Eärnur contestó…a tu gusto princesa

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Maldición, estaba seguro de que había una botella por alguna parte… bump
trató de cerrar la puerta del armario, de cristal translucido, pero algo bloqueaba la puerta ¿Y a ti que te pasa? _Dijo exasperado a la puerta inerte, tratando de obtener una respuesta que jamás llegaría, por lo que abrió de nuevo para desbloquearla, dejando caer una copa para vino cubierta de una fina película de polvo, que estalló en mil pedazos al impactar con el suelo en un sonoro estruendo.

Como un flash de luz le vino la imagen del hielo estallar y la imagen del encapuchado sin rostro portando aquella guadaña cras La esquirla de cristal que pisó le devolvió a la realidad, el sudor frío recorría su cuerpo solo de recordar aquella imagen. Ha sido todo mi imaginación…. suspiró y miró a sus pies, que aún aplastaban las esquirlas vítreas que alguna vez fue una copa

En fin, tendré que recoger este estropicio….urg….hastiado rebuscó en la penumbra eterna de la casa los utensilios, dejando caer a su paso algo metálico que rodando por el suelo vertió su rancio contenido en una estela a su paso.

Se agachó y cogió la lata, dejándola en una esquina de la cercana mesa, no si antes tratar de hacerle un hueco, el sonido de otras latas y objetos que no se dejaban ver en aquella penumbra eterna dejaba caer que el espacio reinaba por su ausencia en aquel mueble, finalmente la lata quedo ubicada en el borde de la esquina, a duras penas de sucumbir a la gravedad de nuevo

Tras un rato tratando de encontrar la escoba logró encontrarla, apoyada de mala manera en una pared, al coger el recogedor notó que pesaba y sonaba al moverlo, el cristalino sonido de los cientos de fragmentos de cerámica le hizo percatarse de que no era la primera vez que se encontraba en aquella situación

Simplemente fantástico… ahora me toca tirar esto a la basura su voz llena de hastió y agotamiento reflejaba su moral entre las tenebrosas paredes de aquella casa, la cual no vio un haz de luz desde tiempos remotos ¿donde habré metido las bolsas?.

Toc Toc Toc *Los golpes secos rompieron la búsqueda de las bolsas abruptamente.* Debe ser el pedido que hice… Bumb Bumb Bumb Los toques a la ordinaria puerta se acentuaron tanto en intensidad como en impaciencia.* ¡Que ya va!, que impacientes pueden llegar a ser estos de mercado de verdad… *Se acercó a la puerta y estirando un poco el brazo giró el pomo y abrió un poco la puerta, dejando ver por la rendija dejada el orondo perfil del humano, el cual sin mediación empujó con su pie la puerta hasta bloquearla.* ¿No dijeron que hasta la semana que viene no tendri… eres tu, hola. Bajó el tono de su voz, pasando del enojo a la decepción.

¿Solo eso?, ¿Un miserable “hola”? La mano, que parecía más la zarpa de un oso, agarró con firmeza el borde de la puerta y la abrió completamente empujando hacia atrás al enano, golpeando al abrirse tan abruptamente con el marco del cual las bisagras estaban ancladas Pero que demonios…. El kultirano patidifuso no lograba articular palabra por la dantesca escena que sus ojos a duras penas lograban captar a consecuencia de la ausencia de luz, raudo abrió las cortinas que aquel salón tenía, haciendo que la luz dominase otra vez aquella estancia.

La dantesca imagen que la luz dejó ver le recordó al pícaro cuando encontraban un muerto tras meses desaparecido. Una gruesa capa de polvo cubría como si de nieve se tratase todas las superficies de la casa, el suelo lleno de restos de comida, latas vacías y envoltorios de cartón no permitía caminar fácilmente sin tropezar, una montaña de camisas arrugadas y sucias se amontonaban sobre una silla que apenas se dejaba ver más allá de las patas de madera caoba, aquel desastre estaba acompañado del olor a morada cerrada, mezcla del alcohol barato, restos de comida descomponiéndose y la falta de aseo del morador, el cual ya estaba acostumbrado a este hedor.

….¿pero cuanto tiempo llevas viviendo así? esto parece un vertedero….Por primera vez en meses la luz también reflejó al enano, el cual había vivido tiempos mejores ¿Pero que te ha pasado? estas lamentable, ¿cuando fue la última vez que saliste a la calle?.

¿Y eso que te importa? trataba de mirarlo, pero aquella luz lo había cegado, trataba de adaptarse a esa luz que tanto le hacía escocer sus ojos, parpadeando sin parar. ¿A que has venido aquí?, no tengo nada que ofrecer, así que habla o lárgate. Dijo señalando la puerta abierta de par en par.

El inmenso humano suspiró de hastiado, salio un momento al buzón que junto a la puerta rebosaba de sobres en muy diversos estados de descomposición, los cogió tras forzar sin problemas la cerradura de este y volvió a entrar, cerrando la puerta de un portazo.

¿Te puedes hacer una idea de los que nos hemos preocupado por ti desde que desapareciste en Uldum? se acercó a la pequeña mesa rectangular de madera frente al sillón de tela azul con motivos florales la cual apenas se dejaba reconocer tras los montones de latas de cerveza barata dobladas y pegajosas a consecuencia de los restos de cerveza que cayeron en tiempo remotos, los envases de cartón de las comidas a domicilio de diversos locales que había comprado en algún momento, llenos de manchas de grasa de la comida que alguna vez contuvieron y que aún se dejaban ver en forma de restos y descartes y los platos que apenas lograban abrazar la luz que al fin regresó bajo todo esto Te has perdido un montón de cosas en este tiempo, hasta el rey wymm te reclamó para un homenaje… y hablando del rey… murmuró para sí mismo

¿Que te dije la última vez que nos vimos? ¿Es que no recuerdas lo que te dije? Respondió alzando la voz el enano ¡Te dije que no dijeras a nadie que estaba allí!.

Sin previo aviso la mesa se alzó, cayendo todo lo que la presidía de golpe al suelo, en una cacofonía de estallidos y golpes metálicos para luego volver al suelo ya liberada del yugo de la basura que sobre ella residía ¿Y era mejor dejarte olvidar a pesar de tus sacrificios? la historia no me lo perdonaría. Dejó caer las decenas de sobres sobre la mesa, cayendo dos al suelo al planear sobre las otras …además, era la única forma de hacer pasar por alto los cargos que pesaban sobre tu cabeza por parte de la Horda.

¿Sacrificios?, ja no me hagas reír, yo no hice más que estorbar allí, esos…. esas bestias eran capaces de acabar con ese maldito pulpo ellos solos, ¿has venido hasta aquí solo para traerme el correo?.

No…. Llevas 6 meses encerrado aquí incomunicado… tengo una “proposición” que hacerte, desde que surgió el problema he estado pensando si era lo mejor para ti, pero viendo tu estado creo que seguramente sea lo mejor.

No voy a ver a un terapeuta, ya se lo dije a mis padres cuando vinieron a visitarme.

¿Terapeuta? Dijo un poco sorprendido por lo repentino de la respuesta que va, es algo que quizás te haga salir del pozo en el que estas metido… y visto como esta tu casa se podría decir que literalmente es así… entrecerró sus ojos mirando la panorámica del desastre que antaño era una casa aunque es cierto que puede ser realmente peligroso e incluso es probable que jamás regreses de allí a donde irías, pero viendo que aquí estas como estas creo que es un riesgo asumible, por desgracia he tenido compañeros de “trabajo” que han acabado “dándose de baja definitiva”.

No me digas, esas condenadas facciones han vuelto a la guerra otra vez, son como niños pequeños…

Hay problemas más inmediatos para ambos, y de ello quiero hablarte…

No continúes, Cortó tajantemente el enano no pienso jugar a los héroes, siempre que he intentado hacer algo los que me rodeaban han cargado con las consecuencias…. estoy harto, que se ocupen esos “campeones”, solo estorbaría allí.

¿Entonces piensas pasar toda tu vida encerrado entre estas cuatro paredes pudriéndote hasta que un día te encuentren muerto por el olor a descomposición?

¿Y que te importa mi vida? Agradezco que lograses acabar con mis cargos por parte de la Horda, pero no era necesario que vinieras aquí, cuando salgas cierra la puerta…

Pero que tozudos pueden llegar a ser…. Empujó al enano al sofá y se sentó cerca de este Mira, tu me escuchas lo que te propongo y ya luego actúas, pero déjame hablar, se nos acaba el tiempo, solo entonces saldré. cruzó los brazos.

A regañadientes, refunfuñando entre dientes, aceptó escucharlo mientras con ligeros movimientos trataba de ponerse cómodo en el sofá en el que fue arrojado.

Bien, la educación es lo primero, ¿no te has dado cuenta de que falta algo en el horizonte?.

¿Es una clase de juego?.

….claro, a saber cuando saliste por última vez…. Acherus no está sobre el archipiélago, un día empezó a moverse sin previo aviso, ahora sabemos que está en la Ciudadela de Corona de Hielo.

¿Y a mi que me importa donde estén esos cadáveres andantes? lastima que no se hayan hundido en el océano…

No mires al dedo que señala las lunas, como han sido meses muy largos y han sucedido demasiadas cosas para contarte con el tiempo que tenemos vamos al grano.

Si eres tu el que no para de hablar… ¿quieres acabar de una vez?.

Veamos…. Algo sucedió en la Ciudadela que hizo “romperse” el cielo sobre esta, lo que a su vez provocó que la Plaga se alzara de nuevo descontrolada, la cual ha sido mayoritariamente controlada miró con mirada acusadora no gracias a algunos…, días después unos seres alados negros parecidos a Val’kir secuestraron a Baine, Jaina, Anduin y Thrall…

Y quieres que vaya a rescatarlos en Corona de Hielo ¿Verdad?….

Déjame terminar de hablar, ahora viene la parte que te puede interesar…. el velo entre la vida y la muerte se ha abierto, se llevaron a los líderes allí, Darion Mograine ha reclamado el servicio de aquellos osados que quieran ir al otro lado del velo.

El enano lo miró estupefacto, como si estuviera viendo a un demente ¿Estas tomándome el pelo verdad?…. ¿Acaso estas borracho?.

….claro, dicho así suena difícil de creer… Metió en un bolsillo su mano y rebuscó, de este sacó un sobrecitorectangular que abrió, sacando unas fotografías mostrando el quebrado cielo sobre Corona de Hielo, las cuales pasó al enano Esto es de lo que te decía….y no, no son un montaje, no ganaríamos nada con ello.

¿El cielo se ha….roto?, podría ser cualquier cosa, no es que dude de tu palabra pero…. es que no llego a comprender nada de esto.

Es normal, cuando nos llego la información a la sede no pudimos de dejar de reír, por desgracia es lo que está sucediendo, para colmo no sabemos nada de que, por qué ni quieres fueron esos seres alados que surgieron de la “falla”, pero sabemos que Val’kir no eran, tomate tu tiempo para asimilarlo.

El Velo… además dijiste que es posible que no vuelva. Dijo pensativo ….eso significaría que podríamos ver a quienes han caído…¿verdad?.

Es posible, por lo que nos han informado es donde van a parar las almas de quienes han muerto, pero si vas te recuerdo que debes ir a rescatar a los líderes y regresar, es un lugar en el que los mortales se supone que no deben estar, no sabemos si se podrá volver, pero se ha de saber el por qué de esta situación.

Por cierto ¿tu no vas a ir?.

No puedo, tras lo del “pulpo” estoy hasta arriba de trabajo, y hay alguien que no me lo permitiría.

No me digas más, aquella elfa…

Enrojecido le interrumpió Esto… no se descarta pero…

Imaginándose que podría salir de esa relación enmudeció, unos incómodos segundos después volvió a hablar al pícaro de tez enrojecida con mirada decidida
Asegurame que podré ver a los caídos

Por desgracia no puedo asegurartelo, pero tratándose de las Tierras Sombrías es muy probable, pero preocúpate más por ti mismo, también es posible que una vez cruces al otro lado no puedas volver nunca más.

….no te diré que no me preocupa eso, pero me gustaría disculparme con unos compañeros por lo que sucedió hace unos años…. y de paso pararle los pies a un “conocido” bien cercano para evitar que haga una locura, seguro que habrá ido allí, ¿cuando se supone que se parte?.

Mañana al amanecer.

¡Mañana al amanecer! ¿Es que no pudiste decírmelo antes?, no tengo tiempo ni a recoger este desastre.

Que fácil ha sido convencerte Dijo casi riéndose el pícaro estaba claro que esto era lo que necesitabas, pero por favor…. su tono pasó a la preocupación ten cuidado allí.

No hago esto por buscar fama o dinero, es simplemente que… dejó una pausa mientras ordenaba sus pensamientos tengo que decirles en persona lo que no pude decirles aquel día… por cierto, espero que no necesites comprobarlo pero… en el caso de que algo malo me sucediera, y en el que no regresara, mi testamento está detrás del cuadro del bol de frutas, refunfuñó sobre el cuadro picante que había cuando se mudó y como el mago que antes vivía en ella casi se moría de vergüenza al pedírselo.

Es bueno saberlo y lo recordaré…. pero no vamos a necesitarlo.

Hay veces que pienso que debería estar allí desde hace años y no otros…

No sigas con eso. Cortó el pícaro, de brazos cruzados.

Perdona, son solo pensamientos internos

No pienses así, tienes aún mucho por lo que vivir.

Supongo que tendrás razón… por cierto alzó un poco la mirada ¿puedo hacerte una pregunta?

Claro, pero que no sea sobre esos “pensamientos”.

Que va, es otra cosa, ¿tienes prisa?, tengo que pedirte un pequeño favor.

Tengo el día libre, ¿que necesitas?

¿Me ayudas a limpiar la casa?.

En aquel momento el orondo humano supo que cometió el mayor error de aquella semana

Deberías arreglarte un poco por cierto, ¿acaso te has visto?, con perdón, pero das asco, báñate y arréglate esa barba un poco que hasta migas de pan tienes en ella, yo me ocuparé de tirar toda esta basura mientras.

Seguramente tengas razón….

Minutos después el kultirano sacaba a cuestas bolsas llenas de basura refunfuñando algo ininteligible, mientras tanto el enano se miraba al ovalado espejo de su aseo mientras salía agua caliente en la bañera a su espaldas, pronto tendría que entrar en ella pues el vapor caliente comenzaba a empañar el cristal, lo que lo dejaría inútil

Debo estar a punto de cometer una locura…. ojala les encuentre pero…. ¿de verdad voy a ir al otro lado?…. Como me esté tomando el pelo… aunque casi lo prefiero Los bordes del espejo empezaban a empañarse lentamente me doy asco, no pude hacer nada y no podré hacer nada cuando a ese tipo se le vaya del todo la cabeza, esta totalmente loco…… al final ese viejo loco tenía razón…. ¿Donde demonios se fue? El espejo prácticamente se empañó, las primeras gotas de agua comenzaron a caer dejando un rastro que a duras penas le permitía ver su reflejo desapareció de la Cámara y ese condenado Magni no ha querido decirme donde fue suspiró mejor que me bañe un poco, a ver mañana que me espera….lo mato con mis manos como sea una treta para ir a alguna clase de terapia o algo del estilo.

Entró en la bañera con cuidado, tras la primera impresión del agua entró completamente, cerró el mando del grifo y dejó que los vapores de agua y jabón le relajase hasta que sus parpados cayeron.

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Los días siguientes no fueron mejores,sólo la compañía y el apoyo de Earnur hacían que no saliese corriendo de vuelta a Lunargenta.
Recordaba los entrenamientos,pero ninguno le había preparado para aquellos descomunales monstruos.
Cuando se vio aguantando el escudo con un dolor casi indescriptible bajo los inmensos puñetazos de un monstruo al que los demás campeones habían llamado Kroke el atormentado, si no fuese por el hecho de que soltar aquel escudo la hubiese conducido a una muerte segura, habría salido huyendo sin mirar atrás.
No había muñeco de entrenamiento,combate o teoría que la hubiera preparado para aquel enorme ser envuelto en llamas.
Bajo los envites de sus puños notaba como su armadura se iba calentando por las habilidades que usaba el monstruo,por el calor que emanaba…tenía la sensación que en cualquier momento su armadura empezaría a derretirse.Invocaba los poderes de la luz una y otra vez para intentar aliviar aquel sufrimiento terrible,aquellos golpes sobre el escudo que amenazaban con partirlo en dos y a ella un segundo después.

Earnur estaba a su lado,pero por algún motivo aquel ser tenía puesta toda su atención en ella,su atención y su enorme poder.Rezaba a la luz para que el resto de campeones mataran a aquella abominación lo antes posible.Ya había visto caer a un par de ellos muertos pasto de las llamas de Kroke.

Estaba exhausta,al borde del desmayo.El escudo pesaba como si fuese de piedra,pero sabía que bajarlo aunque fuera un momento le costaría la vida.Los segundos parecían horas…el dolor se hacía tan notable que ni la luz la reconfortaba ya.

-Voy a morir-pensó la paladina-a manos de un monstruo al que no le llego ni a las rodillas…al menos moriré con honor.
Eso último lo dijo en alto,no era su intención.Earnur a su lado la miró alarmado,e intentó por todos los medios que aquel enorme bicho centrase su intención en él.
Por suerte para ambos…Kroke el atormentado cayó muerto un par de segundos después.
Celesthia soltó el escudo y la espada con un gesto de dolor y se quedó quieta…casi en estado catatónico.
Earnur se acercó a ella,le preguntó si estaba bien,pero no lo oía,no podía oírlo…estaba ida.
Tuvo que zarandearla para sacarla de aquel estado de ensimismamiento.
La sindorei giró la cabeza despacio hacía él y pestañeó confundida.
-Lya?
Volvió a pestañear.
-LYA!!
Como si no lo viese comenzó a caminar olvidando su arma y su escudo,como si estuviese sonámbula.
CELESTHIA ESTRELLARCANA!!!
Pegó un salto y se quedó quieta.Su padre solía llamarla así cuando se enfadaba con ella,cosa que no sucedía muy a menudo.
Volvió a girarse hacía Earnur,y como si nada hubiera sucedido unos instantes atrás lo miró muy seria y le preguntó:
-Se puede saber porque me gritas?
-Estás bien?
-Creo que si…o sea…ha sido horrible,pensé que esa cosa iba a partirme en dos.Pero he sobrevivido…al menos hasta que los moratones y el dolor me maten definitivamente.
-Lya te has quedado ausente tras caer muerto.
-No que va…
-Lya…no me asustes.
La paladina lo miró muy seria.Incluso se atrevió a fruncir el ceño a riesgo de que le saliese una arruga de expresión.
Earnur señaló al suelo.Su escudo y su espada estaban a varios metros de donde ella se encontraba.
-Habrá sido el cansancio…me muero de sueño.
-Lya…
-Me vas a gastar el nombre,estoy bien…habrá sido el bajón del combate.
-Segura?
-Siii pesado,segura-dijo dirigiéndose hacía el y recogiendo sus armas del suelo-sólo necesito algo de comer que no sepa a carne tiesa y seca,un café y dormir…dormir mucho.
Earnur levantó una ceja y no quiso darle más vueltas al tema.
Estaban al lado de la cueva de la pequeña poza de agua,esta vez Earnur encendió un fuego y calentó agua para poder asearse.Celesthia mientras rebuscó en su mochila…encontró un paquete de fideos pandaren y sonrió.
-Al menos si los cocemos con la carne seca, esta no sabrá tan terriblemente mal.
Se asearon y se sentaron a comer.
Cuando la paladina acabó con su cuenco de comida se echó a llorar de forma incontrolada.
-Lya…
-Porqué? Porqué nadie nos preparó para esto? No hay muñeco de entrenamiento,ni teoría ni practica de combate que enseñe a luchar contra ESTO!!-dijo entre lágrimas.
-Eso crees?
-SI!!
-Y sin embargo aunque magullada y dolorida…estás viva.
-Estoy viva por los pelos.
-Estás viva porque el Lord y el Teniente nos enseñaron bien. Y aunque hubiese tenido que saltarle a la cara hubiese hecho que ese monstruo dejara de atacarte a ti.
-Pues no es que te estuviese haciendo mucho caso…-dijo ella limpiándose la cara con la manga de la toga.
-Me estaba poniendo celoso ya…que miradas mas ardientes te estaba echando…
-Serás…idiota!!-dijo ella estallando en carcajadas.
Earnur le sacó la lengua en un gesto infantil.
-Ahora en serio…he pasado un miedo terrible,si no fuese porque me hubiera partido en dos hubiese soltado el escudo y empezado a correr hasta Lunargenta cambiando de plano.
-Lo se…la verdad es que dan ganas.Por un momento también me he planteado que demonios hacíamos aquí…luego he recordado que tenemos un deber,que si no luchamos,nosotros y el resto de campeones…Azeroth caerá.
-Que luchen otros…
-Otros ya han luchado en numerosas batallas para que hoy seamos nosotros quienes podamos estar aqui,ya han evitado que nuestro mundo haya ardido muchas veces.
-Te estás acordando del Lord verdad?
-Si…
-Supongo que se merecía ese retiro.Ahora es padre,tiene una familia,aunque nunca entenderé que vio en esa…kaldorei.
-Creo que lo mismo que yo vi en ti Lya,fuerza,determinación,bondad…la última vez que vi al Lord estaba feliz,como si se hubiera quitado un milenio de encima,me habló de sus gemelos,de lo mal que lo pasaron con el secuestro de su hija,de las mil batallas que lucharon juntos y por separado antes de conocerse.Pero sonrió al final,diciendo que toda espera,toda lucha al final merece la pena.
-No…si me alegro por él.
-Pues honremos a nuestro maestro haciendo gala de sus enseñanzas.
-Creo que sin duda he sido su peor alumna-dijo Celesthia torciendo el gesto.
-Para nada…mírate,has tanqueado como una verdadera campeona a un monstruo descomunal.
-No quiero repetir tal hazaña que conste.
-Lo harás y le encontrarás el gusto verás.
Ella levantó una ceja y lo miró muy seria.
-Necesito un café,dormir tres días y luego volvemos a hablar de esto.
El paladín sonrió con dulzura mientras servía café.Sabía que Lord Argentsword había visto en aquella niña malcriada lo mismo que él…lo que ella no veía de si misma. Y el tiempo le demostraría a Lya que sería una de las grandes campeonas de los sindorei y de todo Azeroth.

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Eärnur contempló en silencio a Celesthia,el concepto que ella tenía sobre si misma, distaba mucho del que tenían los que la conocían,muchos dirían que “había crecido o madurado”, la realidad era muy diferente…
Recordó las lecciones que habían compartido con el Lord,y las muchas conversaciones privadas,que en ausencia de ella habían compartido junto a una taza de café…
Ahí donde la ves,estimado pupilo,es mucho más de lo que parece. La pueden tachar de frívola,o incluso de superficial,sin embargo,es un papel que ella misma asume como propio. Desconozco que fué lo que tanto la lastimó,pero lo que nos muestra es una “máscara”
Eärnur no podía contradecir a su tutor,porque aún ignorando el origen, no podía estar más de acuerdo.
Mi amado pupilo, esa chiquilla es un diamante hermosísimo,pero está sin pulir. El alma que mueve ese cuerpo,cuando alcance su máximo desarrollo,nos cegará a todos con su resplandor.
Veo en tus ojos,que tu devoción por ella,va mucho más allá, que la de un compañero de armas…
Eärnur enrojeció avergonzado…¿tan trasparente resultaba?
No te avergüences muchacho,no somos dueños de nuestros sentimientos, y para cualquiera con la sensibilidad necesaria,eres como un libro abierto…
Pero…quiso interrumpir Eärnur,yo…
Muchacho,esa mirada que adoptas cuando la miras a ella,grita en silencio. Pero tranquilo,de mi no saldrá, y dudo mucho,que alguien se percate de ello. Yo lo hago,porque recorrí ese mismo camino,cuando elegí amar a una Kaldorei…
El joven paladín enrojeció nuevamente,ante las palabras de su mentor.
No va a ser un camino fácil Eärnur,muchas veces tendrás que creer en ella,y apoyarla a muerte,aunque ella misma no lo haga. La paciencia es una virtud,que tendrás que trabajar sobremanera, pero no dudes nunca,el camino hacia la mejor recompensa,es arduo y preñado de dificultades,pero te aseguro,dijo mientras apoyaba la mano en su hombro,que la recompensa superará con creces todos tus deseos y anhelos…
Con un gesto nacido de la complicidad, Eãrnur cogió a su amada, reclinándola sobre su pecho. Un hondo suspiro salió de la boca de Celesthia,mientras mimosa y agotada, reposaba su cabeza…
El orgullo hinchaba una vez más el pecho del paladín, su niña, su Celesthia,había demostrado una vez más, de que pasta estaba hecha.
Depositó un ósculo sobre su frente,y susurró…
Hora de dormir, princesa

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Eärnur contempló a su agotada paladina. No pudo evitar recordar los duros entrenamientos que habian recibido. Realmente ella era mucho más, que la imagen que quería enseñar de si misma…
Recordó con cariño las largas charlas mantenidas con su tutor Lord Argent…
Mientras compartían un café, las charlas mentor/pupilo,ocupaban mucho tiempo.
No se exactamente que le ha sucedido, ni que daño ha sufrido, pero esa imagen frívola y superficial, es una máscara. Su alma es un diamante en bruto,sin trabajar todavía…el día que alcance su máximo esplendor, nos cegará con su luz…
Pero…he visto como la miras Eärnur,gritas en silencio todo aquello que de palabra no dices.
El joven paladín enrojeció…¿tan evidente es maestro?
Argent sonrió con dulzura…para alguien como yo,que ha recorrido ese camino si.
Un escalofrío sacudió el cuerpo de Eärnur,imaginando las dificultades de su mentor,amando a una Kaldorei…
Se lo que piensas muchacho, pero te diré algo…¡merece la pena,y mucho!
Deberás armarte de paciencia,ser respetuoso y guardar silencio la mayoría de las veces. Cuando ella esté lastimada, y su orgullo no se lo permita,acude en su auxilo. Tienes que ser la roca, que soporte su fortaleza…
No esperes recompensa,tan solo persevera,muestrale que tú crees en ella…
Eärnur tomó a Lya por el hombro,recostando su cabeza en el pecho. Un suspiro aliviado, y la bajada de tensión de los hombros de ella,reconfortó al paladín…
Hora de dormir princesa

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La noche se hizo eterna, apenas pudo pegar cabezada alguna pues el torrente de pensamientos no dejaba de atormentarlo, las horas transcurrían en la oscuridad de la noche y el era incapaz de dormir, tampoco ayudaban los fuertes ronquidos que aquella bestia emitía desde el piso de abajo.

Encendió la pequeña lampara de sobremesa y dejó caer los sobres sobre el arrugado edredón, catalogó por categorías el montón de sobres, resultando la mayoría en facturas y notificaciones que poco le importaba, las cuales abrió y ojeó por encima, tirándolas tras esto a la pequeña papelera de malla metálica que residía a su lado.

En el otro montón quedaban las cartas que más le llamó la atención, una carta de sus padres, ya añeja y que carecía de novedad alguna al haber hablado con ellos en persona hacía unas semanas, una del orondo pícaro con similar valor, una con el sello oficial de Ventormenta, otra con el sello de los Tres Martillos y finalmente una referida al balance económico del local que poseía

Abrió los sellos oficiales de ambas cartas, leyó por encima con un poco de indiferencia las cartas manuscritas de los escribas representando a los líderes de ambos reinos y las fechas de los actos oficiales, que ya quedaban atrás en el tiempo y las guardó en el cajón bajo la mesilla. Bah, nunca me han ido los actos pomposos…. veamos como les va el local. Abrió la carta realizada por sus asociados elficos, resaltando el número con un icono negativo delante del balance neto …….¿Que han estado haciendo? ¿Es que acaso no han abierto la tienda?, les traje artefactos de N’yaloza y Uldum ¿Es que no han vendido nada?. Miró el otro papel anexo con los permisos que solicitaron ¿!2 semanas cerrados!?….suspiró estos me quieren llevar a la ruina…. mejor dejarlo, mañana será un día duro.

Volvió a sumergirse en su edredón y se forzó a dormir, pasadas dos horas se desveló un poco, por lo que aprovechó para revisar por encima que su mochila estuviera con todo lo necesario para el viaje que le deparaba, tras ello volvió a dormir, ahora profundamente, hasta que los primeros haces de luz comenzaron a romper la oscuridad de la noche, siendo despertado por los golpes que la puerta recibió por parte del pícaro.

Estando ya poco acostumbrado a madrugar quiso repelar la poca oscuridad que aún quedaba en la ciudad, para su desgracia el orondo humano tenía otros planes.

Tenemos 40 minutos para estar en la Ciudadela Violeta, he adelantado cosas, pero date prisa.

Tratando de aclarar su visión el enano refunfuñaba algo en su idioma natal, tratando de ver tras el manto de su borrosa visión.

No te quejes, que he de ir a la sede corriendo una vez lleguemos a la ciudad y… bueno, va a ser duro despedirse dijo con voz baja, algo decaído el pícaro.

Ya… pero supongo que voy a estar poco tiempo allí Si es que regreso, pensó para sí mismo. bueno, voy preparándome.

Tienes el almuerzo abajo, ve vistiéndote mientras.

Gracias… pensar que tengo que volver a ponerme esa condenada armadura me deprime la verdad…sabía que era de lo mejor que existía, pero sin embargo esa apariencia le parecía ridícula, con suerte no habría mucha gente por las calles de Ventormenta a esas horas, o al menos eso quería pensar.

El tiempo transcurrió demasiado rápido, aún estaba comiendo aquella tostada con jamón cuando ya estaba empezando a equiparse la armadura, el pícaro ya estaba en la calle cuando aún estaba cerrando cortinas y persianas, e increpándole para que se diera más prisa si era posible.

Para suerte del dúo la casa estaba relativamente cerca de la Ciudadela, por lo que llegar en la aún somnolienta ciudad fue cuestión de meros minutos, allí un mago esperaba para abrir un portal directo a la ciudad por petición de Mograine, llegar al pié del Castillo de Ventormenta tampoco fue difícil, pues aún estaba despertando la ciudad de su letargo, que acompañado del desagradable día motivaba a su ciudadanos a quedarse un poco más en el refugio de sus hogares.

_El frío viento golpeó al enano, que pese a estar acostumbrado al gélido frío de su tierra natal, nunca era agradable encontrarse con este, para su suerte apenas había gente aún, únicamente dos kaldorei en un banco al borde de la plaza, junto a los setos hablando de sus asuntos.

Frente a el, y a los pies de la imponente y prístina estatua del difunto rey del reino, se encontraba el enigmático humano ataviado de una armadura negra como el ébano y ornamentada con calaveras, a su lateral una hojarruna dio la pista al enano de quien podía ser ese hombre, resguardado por numerosos guardias a su alrededor.

En el centro de la plaza un portón, que francamente no le daba confianza al enano, pues claramente empleaba magia oscura para funcionar, pues los “marcos” claramente mostraban grandes concentraciones de la oscura materia, dejaba ver el otro lado de este, una estructura que le resultaba algo familiar.

Me temo que aquí nos separamos, no puedo ir contigo aunque me gustaría, pero tengo…. bueno… “compromisos”, se que esto puede cambiarte y que saldrás más fuerte cuando vuelvas pero…. ten cuidado y trata de volver. Dijo el pícaro mirando al enano.

……Se mantuvo callado, tratando de decir algo. Ten cuidado tu también, trata de no hacer ninguna locura más.

No te preocupes por mí, me han dado un puesto más “de oficina”, se acabó el tener que jugarme el pellejo, algún día nos iremos al bosque y abriremos una botica o una herboristería.

Eso suena un buen plan, pero como consejo… alzó levemente sus labios, tratando de hacer un amago de sonrisa forzada. no contrates elfos, te pueden arruinar el día.

Claro, lo tomaré en cuenta…. lo dicho, cuídate y no hagas tu tampoco ninguna locura… nos volveremos a ver pronto. dijo el pícaro tratando de contenerse.

Gracias, nos veremos otra vez…. pronto.

El pícaro se dio la vuelta antes de decir nada más y caminó con calma fuera del recinto real, un humano ataviado con togas pasó por delante, aunque tratara de seguir donde estaba no fue capaz de encontrar su rastro el enano.

Entonces ahora estoy solo…. suspiró mirando al portón. quizás sea lo mejor, si alguien ha de sufrir que sea yo y no otro.

Más aventureros llegaban a cuentagotas, todo parecía calmado hasta que hubo una disputa que casi acaba en altercado entre las kaldorei del banco y dos humanos que parecían que iban a matarlas.

Estoy rodeado de idiotas, parecen niños pequeños…. se dijo para sí entre dientes mirando aquel espectáculo.

Por suerte la inquisidora voz de Mograine interrumpió aquel deleznable incidente, tras ello explicó la situación en la que se encontraban brevemente.

Cuando el caballero oscuro se apartó del portal y dejó de hablar, de forma autómata y sin pensarlo, atravesó casi corriendo el portón, apareciendo en la plataforma superior de la Ciudadela de Corona de Hielo, miró a su espalda, dándose de cruces con la inmensidad profana que era Acherus, sin pensarlo se subió sobre la runa de transporte que regentaba el centro de la plataforma y de un flashazo celeste subió a la cumbre de la ciudadela.

Pero….¿Pero que ha pasado aquí? dijo tratando de conjugar alguna palabra que le permitiera saber algo más de lo que sus ojos trataban de entender.

Disculpe, ¿Puedo decirle algo?. Preguntó una voz grave, dio media vuelta al origen de la voz.

Esto…. ¿Me pregunta a mi?.

Si claro. El enano ataviado en su armadura se le acercó.

Muradín ¿Verdad?.

Si, Rey del Clan Barbabronce, pero dejemos el decoro, mi hermano me ha hablado de vosotros, te envié una carta solicitando audiencia personal, pero no recibí respuesta alguna.

Digamos que he tenido tiempos…… difíciles Se dijo tratando de mantener una conversación formal.

Hubiera enviado un emisario a su casa, pero estamos atravesando tiempos muy duros, cuando todo esto se calme me gustaría tener una audiencia con usted.

Claro…. gracias.

Antes de que se vaya, quisiera agradecerle desde lo más profundo de mi alma, de parte de todo el reino y de parte del rey Anduin lo que hizo por todos en Ny’alozha, nunca podremos agradecerle lo suficiente lo que hicieron para salvarnos de la amenaza de N’zoth Realizó una reverencia hasta que casi logra tocar su barba el helado suelo.

No……no es necesario…. de verdad en su interior la culpa le reconcomía, sentía que estaba usurpando los méritos de quienes realmente se enfrentaron a la amenaza del imperio negro, no era capaz de ver a la cara al representante de su clan.

Te esperamos con los brazos abiertos cuando regreses, Forjaz homenajea siempre a sus héroes.

Héroes, una palabra que era muy distante a lo que el se consideraba, cada vez que echaba la mirada atrás a su pasado algún acto destacaba por todo lo contrario a la definición de héroe, tantas eran que no podía dejar de considerarse cuanto menos un maleante.

Allí estaré entonces…. dijo aceptando la proposición como si de la boda de un compañero distante se tratase por quedar bien.

Me reclaman, te deseo toda la fortuna del mundo allí donde vas, por favor rescata a Jaina y Anduin, y vuelve a salvo. Muradín se alejó, yendo hacia donde estaba el grueso de los líderes de la Alianza, poco después aparecieron Darion y tras el los demás enviados de Ventormenta.

Mientras terminaba de explicar Darion la situación el se encontraba distraído dividido entre el quebrado cielo y el silente Trono Helado, no podía dejar de imaginar a los dos últimos moradores de este, pero sobretodo a Arthas, no podía imaginar lo que sucedió allí hacía años, mientras el estaba allí mismo, pero en la base del pilar y todo lo sucedido con su vida a partir de entonces.

Sus pensamientos quedaron interrumpidos ante la extraña pregunta de Darion.

¿Quienes han tenido contacto directo con Azerita o ha estado en la Cámara del Corazón?.

Unos pocos alzaron el brazo, pensó un momento si debía hacerlo, pero se resignó y replicó la acción.

Ustedes van a entrar de inmediato, allí os guiarán soldados de la Espada del Ébano, los demás esperen a que abramos el portal directo a Oribos.

Oribos… Se preguntó a sí mismo tras intentar dejar atrás la nulas ganas de ver a la Espada del Ébano, de nuevo y sin pensarlo un ápice entró de lleno en la oscuridad absorbente que manaba del centro de la plataforma, la cual cuando llegó al centro de esta oscureció a la vez su cabeza.

Tras la oscuridad, dolor, la cabeza no dejaba de presionarle, el hedor a óxido, podredumbre y ascuas inundaron sus pulmones, despertándolo como si de un puñetazo en la cara se tratara, una sepulcral voz etérea le devolvió a la realidad.

!No pierdas más el tiempo!, sigue esta senda hasta el final, no pierdas el tiempo, debemos cerrar la falla lo antes posible.

No dijo nada, simplemente trató de recomponerse y cumplir la orden, los primeros segundos notó algo de angustia, pero lo que empezó a ver en la senda le hizo olvidar su malestares de golpe.

No sabía que había sucedido allí, pero el rastro de una ardua batalla era fácilmente reconocible para el, pero no tenía tiempo para pensar ni detenerse, debía seguir adelante pues temía quedarse allí encerrado.

Conforme caminaba el rastro de muerte se acentuaba, decenas de cuerpos inertes, mutilados de horripilantes formas se acontecían a los márgenes de la senda, algunos arrojados rápidamente, otros en pequeños montones, viendo que todos estaban ataviados con el mismo tipo de armadura, aquellos que aún eran reconocibles, le hizo caer fácilmente que serían de la Espada del Ébano, cristales negros, tan negros como el betún, y armaduras sin cuerpos, tan negras como los cristales, se sucedían continuamente, lo que le impresionó sin embargo, fue una enorme mole igual de negra empalada en unas esquirlas negruzcas de las cuales aún colgaban algunos fragmentos de cadenas heladas que se estaban derritiendo al calor que aún emanaba la inerte criatura, la cual el enano asoció a un yeti, pues era lo único que podía pensar que era.

Pero que… que es “esto”… Anonadado trataba de entender que era ese ser, no daba crédito a lo que veía, pese a la variedad de seres salidas de una noche de pesadilla inertes y destrozados que decoraba de forma cuanto menos siniestra la senda, solo aquél le llamó la atención por algún motivo que en aquél momento su cabeza, sobrepasada por toda la información que no lograba entender de aquel yermo estéril.

Allí estaba, colgando de su cuello de unas cadenas grises como se esperarían de los oriundos de aquel lugar, que de su propia palma emergían, en un peñasco gris tan afilada como un cuchillo. Sus alas, extensas, negras como el carbón y sin embargo tan delicadas como las alas de un cisne, le calentaba la cabeza tratando de relacionarlo con la corazonada de que había visto algún ser similar hacía tiempo, en vano, el yelmo, ornamentado como si de la cabeza de un ser que fuera a comerse las almas de sus enemigos se tratase desentonaba con la oscura delicadeza de sus alas, sabía que había visto un ser parecido, pero la Val’kir que vio huir en la Ciudadela de Corona de Hielo no se parecía en absoluto a aquel ser, no, este era algo distinto….y aún así familiar.

El estruendo de un remoto rayo, que aún así retumbó por todo el yermo, rompió su cascada de pensamientos, por lo que dándose cuenta de la precaria situación en la que se encontraba, decidió abandonar el inerte ser para retomar su senda a la salida de aquel infierno.

Un momento después, que se le antojó eterno, llegó a una pequeña planicie, insulsa como ella sola, pues solo destacaba una apertura en la estéril roca, pero de la cual una extraña roca en “forma de 8” ,o así pensó el, sus bordes quedaban fragmentados en fragmentos azules que flotaban alrededor de la piedra principal por alguna fuerza desconocida que impedía que cayeran al frío suelo, destacaba entre el yermo negro que era aquel lugar, esta brillaba con luz propia entre sus intrigados grabados geométricos, algo que no se asemejaba a nada que el conociera, claramente no eran de origen Vrykul, a pesar de ello reconoció el motivo de una serpiente que se mordía la cola, pero no el estilo, la luz blanca pura que emanaba de esta le dio un poco de esperanza.

Eh tu, acércate aquí, no pierdas más el tiempo y sal de este infierno. Le dijo una larguirucha renegada en voz fantasmal que esperaba en el centro de la maltrecha e insulsa plaza, también ataviada en esa armadura que había visto decenas de veces en aquel lugar. no pierdas el tiempo.

Dio unos tímidos pasos hacia la extraña piedra, a cada paso que daba, acompañado del crujir de las piedras y cenizas que cedían bajo sus pies, notaba algo inusual, no solo la piedra se percató de su presencia, aumentando sustancialmente su brillo, tanto que empezaba a cegarlo, si no que de reojo pudo ver como su brazo y luego todo lo que alcanzaba a ver de sí mismo brillaba con la misma luz.

Toca la piedra para irte.

Un gran zumbido inundó su cabeza, seguido de un flashazo con la luz del mismísimo Sol.

….¿hasta cuando van a venir de las Fauces los mortales?, !Van a hacer que el Carcelero logre entrar!.

No cuestiones al Propósito, esto también es parte de el.

_Escuchaba voces, pero el intenso dolor en su cabeza le impedía preguntar que era ese “propósito”, pensaba que le iba a estallar la cabeza en cualquier momento de la presión que notaba.

Bienvenido, mortal, no te preocupes por eso, se te pasará en unos instantes, al menos fue así en los primeros que llegaron. Dijo la voz formal, pero que a su vez acompañaba con una tonalidad dulce, acogedora, a la que no podía lograr darle portavoz el aturdido enano.

Tal y como dijo en cuestión de un par de minutos se le disipó el velo luminoso que cubría su mente al igual que el intenso dolor, dejando ver quien le hablaba.

He de atender unos asuntos con el Cartel Ba’, que el Propósito nos guíe.

El ser que lo hablaba no se parecía a nada de lo que conociera, carecía de pies o cualquier cosa parecida, pues levitaba plácidamente sobre el suelo, tampoco fue capaz de ver nada que vislumbrase como era realmente ese ser, la larga toga, decorada con placas y patrones cobrizos, ocultaba todo lo que pudiera ser aquel ser, unos guantes blancos simples permitía ver como serían sus manos, las hombreras, engalanadas con una pequeña gema celeste central, fulgurante según le llegaba la luz, cuyo interior brillaba a su vez en miles de pequeños puntos, y rematada con dos pequeños semiarcos ascendentes daban lugar a que eran más un ornamento que una pieza de protección, un enorme yelmo culminaba al extraño ser, en el centro de este, donde esperaría su cara un fulgor espectral danzaba con constancia, el enano dudaba de que ser se trataba, pensaba que lo más posible es que se tratara de un fantasma vestido.

Buenas caminante, bienvenido a Oribos. Respondió el ser cuando se percató de la consciencia del enano.

¿Caminante?. Respondió extrañado mirando a sus lados, dándose cuenta que se refería a el al no ver a nadie más.

Caminante de las Fauces, así se os reconoce a quienes sois capaces de entrar y regresar de las Fauces, como acabas de hacer, si me disculpas hemos de apurarnos, el tiempo apremia, por favor, sígueme.

Espera un momento… ¿tienen nombre?.

Soy la portavoz de la Enjuiciadora, puedes llamarme Tal’Inara.

¿No debería reunirme con los demás ¿“Caminantes”? que ya han llegado antes?. Aún se preguntaba que era eso de “Caminante”, pensó por un momento que se trataba de aquellos que tenían pies y no levitaban sobre el suelo.

El Propósito tiene una senda distinta para ustedes, se lo explicaré todo en el interior, acompáñeme por favor. Grácilmente se dio media vuelta y comenzó a avanzar hacia el interior de la inusual edificación.

Esto….¿Que es este lugar?, no parece la ciudad que nos dijeron que era…. bueno, al menos lo que entiendo como “ciudad”. Empezó a caminar a paso lento, sin perder detalle de todo de lo que le rodeaba, un leve atisbo de vértigo le recorrió la garganta cuando avanzando por la plataforma por la que llegó observó el vacío en el que se encontraban y como la cilíndrica edificación se engullía hasta el abismo, siendo incapaz de ver el final de este, lo mismo sucedió cuando alzó la vista hacia el firmamento, viendo como desaparecía sin final aparente la edificación.

Esto es Oribos, la Ciudad Eterna. Dijo Tal’Inara sin perder su dulce voz, que sonaba en su mente directamente en común, por lo que entendía que decía, aunque no sabía como. donde las almas de todo tu plano son juzgadas por la Enjuiciadora en base a los actos de su vida, y en base a ello enviados a la Curia donde pasarán toda la eternidad._

El enano al escuchar aquello no fue capaz más de mirar hacia el meticulosamente tallado, y a su vez pulcro, suelo, recordando su pasado, ignorando todo lo que le rodeaba conforme se adentraban en el interior de la ciudad. Entonces…. aquel lugar…. las “Fauces” es donde gente como… yo acaban ¿verdad?.

Tal’Inara Se detuvo delante del haz de almas sobre la cual la ciudad se había construido, a pesar del flujo constante de esta la ciudad era sorprendentemente silenciosa.

Hasta que quedó silente la Enjuiciadora las Fauces eran un lugar donde solo las almas irredimibles acababan, no se que habrá sido de tu vida, pero aquel lugar no es para ti…. si logramos que su voz vuelva a escucharse, hasta entonces……

El enano miró anonadado la corriente de almas, a pesar de no escuchar que podían decir, por el tono cada vez más apagado de Tal’Inara, supo que no les deparaba un buen destino, la dulce voz que le dio la bienvenida se tornó melancólica.

¿Quien es la “Enjuiciadora” y que es eso de su voz?, Tiene algo que ver con el destino de todas esas almas ¿verdad?…

Como dije es quien juzga a todas las almas y las destina acorde a sus vidas pasadas a la curia donde les corresponde, eso al menos era hasta aquél día, cuando su voz enmudeció, desde entonces todas acaban en el mismo lugar…. Las Fauces, de donde vienes, donde las torturan hasta que no son más que una carcasa y quedan reducidas al polvo…. al olvido. Tal’Inara habló con amargura de la situación, frustrada por no poder hacer nada ahora que no podía cumplir su función de la voz de la que ahora no tenía voz.

……entonces todos quedan convertidos en….polvo?.

Me temo que sí, por suerte no es instantáneo pero…. el destino de todos los que entran es el mismo, a no ser que logremos revertir la situación y la Enjuiciadora despierte, pero desde que llegaron ustedes, Caminantes, hay esperanza, la Enjuiciadora pareció despertarse cuando llegaron, el Propósito os ha enviado para salvarnos, estoy segura de ello.

……No lograba decir nada, miles de pensamientos le atormentaba, aquellos a los que quiso ver de nuevo convertidos en la nada, salvadores de la tierras de los muertos, no, algo no iba bien allí, debía tratarse todo de una pesadilla de la que quería despertar, no era posible que las infinitas almas de todo el universo dependieran de el.

Dos seres similares a Tal’Inara se aproximaron, portaban las mismas vestimentas y mismo porte, salvo que el color de los ornamentos de metal de estos eran distintos, más dorado en el caso del primero que llegó y algo más cuproso en el caso del acompañante.

Entonces este es el nuevo Caminante que ha llegado de las Fauces, me presento, soy Kah’Delen, dijo el ser de ornamentos dorados, con voz masculina ,Tal’Inara ya te habrá puesto al día, por lo que vayamos al grano, ¿Qué has visto en tu camino por las Fauces?.

Que no he visto… aquello era el mismísimo infierno, seguramente los de antes ya te lo habrán contado todo, pero aquellos seres alados…. me son extrañamente familiares, como si ya los hubiera visto antes.

Seres alados respondió Kah’Delen confirmando sus temores entonces aquel humano tenía razón, os enviaremos a Bastión entonces para que vayan a ver que ha ocurrido para que se unan a las huestes del Carcelero ,Kah’Sher, prepara su viaje de inmediato.

¡Pero no nos queda apenas ánima en las reservas! Exclamó Kah’Sher alertado. Si se nos agotan las reservas….

Prepara el transporte, con su voz he hablado. Respondió Tal’Inara cortando a Kah’Sher el Propósito ha hecho que los mortales estén aquí, esto es parte de su designio.

Pero…. de acuerdo, avisaré al otro mortal para que se prepare, Caminante, no te demores. Dijo de mala gana Kah’Sher, obedeciendo de forma obligada la orden de la Portavoz, rotando sobre su eje y marchándose hacia algún lugar desconocido para el mortal.

Mortal, hemos de enviarte de inmediato a Bastión, prepárate para lo peor, no sabemos que han sucedido en las distintas curias desde que la Enjuiciadora cesó su labor eterna. _

Un momento…. tengo muchas preguntas que hacer, entre ellas ¿Qué es eso de enviarme a “Bastión” sin siquiera preguntarme?, yo solo he venido a rescatar a unos seres de mi mundo, no estoy aquí para resolver sus problemas… es imposible que pueda hacer algo así.

Hablemos pues mientras vamos a nuestro destino. Dijo Tal’Inara con su voz calmada. Sube a esta plataforma y te llevará al piso superior. Indicó al enano la plataforma a romboidal que casi a los pies del enano se encontraba, con las figuras de dos serpientes que se comían las colas talladas delicadamente en el metal similar al cobre que recubría y decoraban ricamente muchas superficies de la ciudad, el brillo de luz pura de la plataforma indicaba que estaba lista y esperando a realizar su labor.

Suspiró. No, hasta que no me responda.

Todo esta relacionado mortal, quien se llevó a tus líderes fue el mismo que ha provocado esta situación, por lo que sabemos los tienen retenidos en Thorgast, y me temo que sin información será imposible rescatarlos, esa torre es inmensa y esta resguardada por la élite del Carcelero, si los Kyrianos se han unido al Carcelero entonces tendremos un problema, pues son los responsables de traer las almas de sus mundos a las Tierras Sombrías, aunque… Se detuvo a pensar un poco Tal’Inara. aún llegan almas por parte de Kyrianos, deben ir allí e intentar ayudarlos, la escasez de ánima ha debido causar grandes estragos que no podemos saber.

En verdad no me interesa que les sucedan a los líderes, pero tengo la sensación de que si no hacemos nada entonces tendremos problemas…. pero no se que hago yo aquí… con que “esos” lleguen estaría todo solucionado. Dijo con angustia.

El Propósito ha hecho que estés aquí, Caminante.

¿Qué es el Propósito? Dijo gritando, no paras de repetirlo, todo lo que dices es ese condenado Propósito, una y otra y otra vez el propósito, ¿Es acaso un dios?. Su voz cada vez resonaba más iracunda, dubitativa y agotada.

El Propósito no es un dios como creen los mortales, es lo que nos depara y lo que se ha designado para cada uno de nosotros, incluido tu, tu propósito es salvar las Tierras Sombrías del oscuro deparar que nos espera, todos tus actos en vida hasta ahora han sido parte del Propósito.

……Trató de calmarse respirando hondo, sin éxito. ¿Estas diciendo que todo esto es parte de ese “Propósito”?, ¿condenar a millones de almas a desaparecer sin más tras hacerlas sufrir?, ¿Sabes siquiera como son las Fauces?…no, simplemente te has quedado esperando aquí a que vengamos a ayudaros… ¿estas diciendo que todo por lo que pasamos en mi planeta ha sido para que vengamos a ayudaros, a costa de tanto dolor y perdidas como hemos tenido?…. ¿De verdad puedes hacerte una idea de……

Tal’Inara le interrumpió. Los designios del Propósito son imposibles de saber, pero sin el entonces no estarían aquí, y el Carcelero hubiera logrado completar su plan, condenando a todas las almas, eres Caminante de las Fauces, por lo que puedes ir y regresar de las Fauces, debes intentar contactar con los kyrianos que no hayan sucumbido para que te permitan ayudarte en dicha tarea, ellos te podrán ayudar con sus conocimientos, debes ir y evitar que más almas sucumban a las Fauces, cuanto más tiempos tarden más se alimentará el Carcelero._

….Pero…¿de verdad cree que será así de fácil, ¿Cómo voy a lograr sacar tantas almas?.

Ellos tienen conocimientos que llevan cultivando desde hace eones, seguro que tendrán forma de salvarlas, ayúdales y sácalas de las Fauces.

Suspiró hondamente. De acuerdo… espera un segundo… Dijiste que son quienes traen las almas aquí, entonces…. ¿por que siguen trayéndolas aquí?.

Para ello has de preguntarles, ve a Bastión, necesitarán tu ayuda.

Claro…subió a la plataforma, una fugaz luz cegadora inundó su mente, al abrir los párpados se vio en el piso superior, atrás apareció Tal’Inara, que le indicó que le siguiera.

Caminando uno al lado del otro continuaron hablando.

¿Puedo hacerle una última pregunta, Tal’Inara?

Claro Caminante.

¿Sabe donde acabaron unas almas, veamos si recuerdo bien como eran….

Me temo que no, pero parece que fue hace tiempo… por lo que no puedo dar esperanzas pero…. es muy posible que vinieran antes del Silencio…

Una luz de esperanza parecía iluminarse en los azulados ojos del enano. Eso significa entonces que están bien…

Es probable, pero me temo que no puedo responderte a la pregunta, hemos llegado, canaliza tu ánima.

Ojalá estén bien… ¿por cierto, que es el ánima del que han hablado?.

No tenemos tiempo, pregunta en Bastión.

…de acuerdo, ¿me pasará algo cuando “canalice” el ánima?.

Puede que notes alguna molestia, pero la recuperaras pronto.

Claro, ¿Qué pasa si me quedo sin ánima?.

Ya te responderán, debes partir de inmediato.

Pensativo sobre que le pasaría si se pasase miró a la ricamente tallada roca que parecía una espada con la punta amenazando el suelo.

Debes estirar el brazo y enfocarte en canalizar, saldrá solo, pero debes concentrarte.

Estiró el brazo, dejando la palma abierta frente al artefacto rocoso, los dos seres similares a Tal’Inara comenzaron a imbuir los artefactos idénticos del haz celeste que brotaban de las palmas de sus guantes, el enano miró el artefacto frente a el y se concentró en este, un haz similar a los de sus acompañantes emanó de su palma, vinieron cosquilleos por todo su cuerpo… tan profundos que parecía emanar de su alma, estos dieron lugar a una leve opresión, como si de pequeños alfileres se tratasen, el retumbar de la enorme piedra sobre ellos le interrumpió, cortando el haz de su mano y de inmediato la molestia que le causaba.

La vía esta activa Dijo Tal’Inara, no debemos perder el tiempo, sube a la montura y sujétate bien, no debes caer por ningún medio en el Espacio Intermedio._

¿Espacio Intermedio? Preguntó curioso.

El espacio entre Oribos y Bastión, simplemente no caigas.

Miró la “montura”, un cilindro dorado, con un gran hueco central, ricamente tallado con motivos que no comprendía. ¿Debo subir en “eso”? _Señaló el estribo.

Por supuesto, una “serpiente” de ánima te llevará, se activará cuando subas.

Confío en ti Tal’Inara. Le costó subirse un poco debido a su estatura, pero ya estaba acostumbrado a ello, puso un pie en uno de los estribos y de un empujón logró subir.

Se sujetó bien como le indicaron, hilos de ánima empezaron a llenar el hueco central rápidamente hasta formar un ser que parecía una serpiente que empezó a serpentear en el aire, esta se elevó con delicadeza sobre las cabeza de aquellos extraños seres.

Que el Propósito te guíe Caminante. Fue lo último que escuchó de Tal’Inara.

La serpiente de ánima salió por el centro de aquella roca y dejó atrás Oribos hacia lo que parecía un enorme portal de roca y metal cuyo centro centelleaba en un azul oscuro, como si de las profundidades de un mar somero se tratase, el enano miró brevemente hacia abajo, notando un poco de vértigo en su cabeza.

No mires abajo…ni se te ocurra caerte…. Se dijo a sí mismo antes de entrar al portal.

Cuando accedieron a ese portal la serpiente aceleró drásticamente su velocidad, el acelerón casi lo tira hacia atrás, avanzaron fugazmente, siendo solo capaz de ver por el resquicio de su ojo lo que parecía una araña fuera del conducto donde viajaban, antes de lograr ver algo más una bocanada de aire y luz le golpeó en la cara, quedando cegado por la luz en el que se vio inmerso.

El breve viaje en la serpiente por las nuevas tierras llegó a su fin con un suave aterrizaje, no supo como, pero logró bajar de la montura sin ver nada.

¿Se ha abierto?, ¿Se ha acabado la sequía?. Escuchó de una voz femenina, dulce, dubitativa y esperanzada.

¿Abierto?, ¿Sequía? Preguntó el enano cegado, frotándose con las manos sus párpados.

Un alma ha llegado por fin, aunque…no eres como el resto de almas, eres….distinto…. aún así bienvenido a Bastión.

¿Alma?. Empezó a vislumbrar entre la niebla de su aún aturdecida vista quien le hablaba, parecía un ser ¿azul?. creo que se confunde, aún sigo vivo.

Vaya, has debido tener una muerte trágica, es normal que creas eso. Dijo tratando de calmarle. pero no te preocupes, ¡Has llegado a Bastión! Dijo emocionada por el “destino” que le deparó al enano te guiaré en los primeros pasos en tu nueva vida.

Pero si no he muerto…. que yo sepa. empezó a dudar de su propia vida.

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Nos pusimos en marcha hacia la caverna por un largo camino. Caminamos mientras anochecía cuando entre los arbustos un lobo malherido salio gruñendo. Krueg se acercó para ver que le había ocurrido. Mientras el guerrero observaba los arbustos el lobo caminó tras de él y le brincó por la espalda … furioso. Krueg lo tomó del cuello y lo arrojó hacia delante, cayó muy levemente en el suelo tomando forma humana. Era el Demiurgo corrupto.

— ¡ Tienen la llave !, ¡ Dármela ahora mismo o perecerán en nombre de … !

Krueg le arrojó hacia la cara del brujo su gran hacha voladora, la cual detuvo en frente de si y la devolvió a su dueño rápidamente quien la esquivó por muy poco. Svelien se abstuvo de disparar, fue más consciente en ese momento, por lo que decidió acercarse con su daga mágica.

— ¡ Alli está ! ¡ La llave ! ¡ Dámela ¡ — mencionó

Svelien se quedó paralizada y retrocedió mientras el Demiurgo se acercaba a ella. Tomé a Myrkur, avancé y en su distracción le cercené el brazo izquierdo el cual desprendió unas llamaradas azules que arrojaron a Svelien y a mí hacia atrás. Krueg se acercó corriendo hacia él con su gran hacha pero esta fue doblada en cuatro partes simplemente con la mirada. El Demiurgo trató de alejar al guerrero con sus poderes pero no lo logró. Observó los amuletos; nos había descubierto. Cortó a distancia con sus poderes, en un movimiento tajante con su mano como un cuchillo, el collar de Krueg y lo envió a él volar hacia atrás con un impulso sobrehumano, donde golpeó su espalda contra una roca.

Svelien intentó cortarle con su daga pero fue pateada por el Demiurgo y el arma se le escapó de las manos. De una patada por arriba de su cabeza, estilo escorpión, el Demiurgo le quitó a la enana el amuleto; demasiado ágil.

Svelien salió despedida hacia el suelo al compás de un grito mágico del brujo y se golpeó en la cabeza. Me acerqué rápidamente dagas en mano, la cual fue detenida al tratar de impactarle. Al parecer nuestros amuletos no respondían a nuestras armas, solo servían con nuestros cuerpos. Brincó con las dos piernas y me golpeó en el pecho y caí al suelo. Junto a mí observé la daga dorada la cual tomé rápidamente. El Demiurgo encendió su brazo derecho con un fuego azulado pen.etrante y pretendió rematarme directamente, pero observe a Krueg corriendo hacia él a toda velocidad.

Sincrónicamente, con el inicio de un salto le arrojé la daga y con su caída p.enetró al Demiurgo de espaldas quien se envolvió en llamas que encendieron la tétrica noche.

— ¡ Perecerán ! — Clamaba mientras se hacia cenizas.

Nos alejamos hacia atrás y caímos sentados en el frío y húmedo suelo.
Svelien se acercó a nosotros un poco dolorida.

— Vaya, este si fue duro — Decía Krueg mientras sonreía agotado.
— ¿ Ha dicho la llave ? — Preguntó Svelien.
— Era esto lo que el anciano calcinado no podía explicarnos, sino lo hubiera hecho … — señalé
— Parece que es lo único que pudo detenerle. Debe ser un objeto muy poderoso, mas de lo que imaginamos. — Dijo la enana tomando entre sus manos la daga, que de su hoja aun emanaba un humillo púrpura.
— Debemos continuar, no podemos perder más tiempo. — Krueg con su potente voz.

Y eso hicimos, continuamos hacia la dichosa Caverna.

Nos cubrimos con nuestras pieles y seguimos camino por la noche hasta divisar un portal luminoso … era la cueva.

Al entrar en ella notamos que no era necesario llevar antorchas o cualquier tipo de luces, la luz era reflejada al parecer desde el otro extremo con efecto de espejos de vidrio donde estaba la salida a Mulgore, territorio Kaldorei en tiempos remotos antes del gran cataclismo, ahora hogar Tauren.

— Es decir ¿ esta cueva conduce al otro continente ?
— Así es. Esta es la vieja ruta por la cual los Tauren cruzaron y poblaron la parte norte del continente hace mucho tiempo, aun que ahora los Hirsutos o Jabaespines como les llamamos tienen una guarida entre Feralas y Mulgore, una guarida cubierta de setos espinosos.

La cueva era más luminosa a medida que avanzábamos por sus ramales. Nuestros ojos empezaban a molestarse por el efecto de los reflejos de luz que recorrían en totalidad la caverna desde el extremo oeste. En ciertos sectores de la cueva utilizamos una cuerda y la atamos a nuestras cinturas para evitar perdernos. Entramos en un conducto que no tenía luz y decidimos continuar al medio día del día siguiente en el cual el sol se alza en su punto mas elevado de la cueva y evita el paso excesivo de luz de cualquiera de las dos entradas; el amanecer de un lado del continente, y la puesta del otro.

A la tarde de ese mismo día continuamos por la oscuridad utilizando la flecha mágica de mi hermano como luz para ver mejor en la oscuridad azulada. Muy cerca, empezamos a olfatear un olor agradable: era olor a pan …

— Huelan eso, estamos acercándonos — dijo Krueg sigilosamente.

En ese momento vimos al voltear repentinamente tras una pared a los dos demonios que buscábamos sorprendidos por nuestra presencia, cocinando su botín en una fogata improvisada. Uno de ellos era un raro gato montes del oeste de pelaje rojizo, aún con sus vestimentas de mercader armado y sus lanzas voladoras. No se detuvo a pensar y empezó a disparar.

Svelien con el rifle puesto a punto y los compartimentos llenos de pólvora pudo descubrir una nueva habilidad dentro de ella: como disparar desde aquel rifle con su propia energía, haciéndose más fácil el trabajo; Aun así, se desvaneció, al parecer a efecto del golpe en la cabeza en el anterior combate y el cansancio mágico del disparo … fue duramente atravesada por una jabalina apestada en su hombro.

Me detuve a socorrerla, mientras nuestro compañero Tauren se ocupaba de aquellos demonios.

Krueg se acercó de un gran brinco hacia la bestia y realizó un conjuro de fuego que les hizo estallar en llamas con un giro de su hacha al caer.
Luego para rematarlo le cortó la cabeza encendida en llamas. El otro demonio había logrado escapar …

Mis ungüentos eran inútiles para alguien tan fuerte como Svelien quien seguía inconsciente. Ninguna hierba curativa o ungüento disponible fue útil para sanar el veneno que corría por sus venas. Pensé entonces en regresar a la ciudad para socorrerla.

— ¡ Espera ! , yo la llevare de vuelta a Mojache, tú persigue y dale muerte al otro demonio que seguramente se dirige hacia el otro continente con lo que sea que lleve encima.

— Cuídala, no dejes que muera.

— Descuida, nos veremos mas pronto de lo que imaginas.

Seguí mi camino en busca del segundo demonio por la cueva. Delante mió a lo lejos veía la salida del sector oscuro hacia la luz.
Eran luces dentro de luces, sombras dentro de sombras … Mulgore, finalmente, después de tantos años, mi segundo hogar estaba de nuevo frente a mi.

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Durmió unas doce horas del tirón.Al despertar notó todo el cuerpo dolorido,especialmente los brazos,tenía moratones,los músculos contracturados del esfuerzo continuo de sujetar el escudo y la espada ante los brutales puñetazos de Kroke el Atormentado. Le dolía la espalda,la columna vertebral para ser más precisos, de soportar con el peso de su cuerpo los envites de aquel inmenso ser.
No pudo evitar soltar un quejido lastimero.
-Estás bien?-preguntó Earnur.
-Me duele todo-dijo con tono cansado.
Earnur rebuscó en su mochila y sacó un pequeño tarro.Al abrirlo un intenso olor a varias flores y plantas inundó su nariz.
-Es uno de los regalos que me dio el Lord cuando se despidió de mi. Es una pasta a base de plantas,acelera la decoloración de los moratones y alivia mucho el dolor, receta de su esposa que según decía el instructor es una gran alquimista.
Lya lo miró levantando una ceja,no se fiaba ni un pelo de los kaldorei. Pero no tenía nada que perder,a lo sumo no le haría efecto…o se le pondría la piel …verdosa?

-Estás seguro de esto?-dijo cogiendo el tarro de manos de su compañero y oliendo de cerca el contenido.
-El Lord no me daría nada de lo que no estuviese seguro.
-Umm eso es verdad-dijo pensativa.
Earnur cogió el tarro de las manos de la paladina y con paciencia y mimo le aplicó el ungüento por los brazos y la espalda.Se lavó las manos en una poza cercana y se dispuso a preparar café.
No fue un efecto inmediato pero poco a poco se sintió menos cargada,menos dolorida y al cabo de un par de horas los moratones ya tenían un color entre verdoso y amarillento,indicando así que la curación se aceleraba bastante más rápido que en términos normales.
Mientras descansaba estuvieron hablando de muchas cosas que tenían pendientes. Su graduación en Lunargenta había sido un poco más que acelerada por la situación en las Tierras Sombrías,con pocas celebraciones.Había sido la última vez que habían visto al Lord.Fue exclusivamente a la capital de los sindorei a ver con orgullo como los últimos estudiantes que habían entrenado casi cuatro años atrás terminaban su formación y salían al mundo.
Se había detenido especialmente con Earnur,al que le regaló ese frasco y una de las codiciadas y raras piedras de hogar que no muchos poseían en Azeroth.
-Toma-le dijo tendiéndole aquella runa.
-Milord no puedo aceptarla.
-Puedes y debes,no voy a utilizarla más.Tengo otra que me lleva directamente a Dalaran,a mi hogar y espero que todo salga bien.
Después reunió al resto de estudiantes,les deseó suerte,les pidió que tuvieran cuidado allí a donde iban,sabía de primera mano por lo que su esposa le había relatado los horrores que esperaban a aquellos novatos al otro lado del velo.
Celesthia confesó que el Lord le había dedicado unos minutos,le dijo que confiase en si misma,en su potencial,que si los naaru la habían llamado era por algo.
Pero ese discurso se había desvanecido en cuanto pisó Korthia. Sabía que ambas facciones habían perdido muchos efectivos durante la guerra contra la Legión Ardiente y con la cuarta guerra obra de Sylvanas Brisaveloz,había oído que incluso Anduin estaba a punto de reclutar campesinos debido a las legiones de soldados que había perdido.
Los sindorei no eran una excepción,mermados ya desde que Arthas había arrasado Lunargenta,eran pocos los guerreros veteranos que quedaban.El Lord,El teniente Lionheart,su padre…
Así que a la horda y a Lord Themar no les quedaba más remedio que para evitar que Azeroth se consumiese una vez más, recurrir a enviar paladines recién graduados.
Todas las razas estaban enviando “críos” al combate porque los pocos campeones que habían sobrevivido a las dos últimas guerras no daban a basto entre apoyar a las curias y luchar contra las tropas del carcelero en las fauces,y ahora debían defender Korthia además.
Lya sabía que en circunstancias normales su vida como paladina hubiera sido distinta. Misiones “tranquilas” vivir en Lunargenta…pero Azeroth había sufrido mucho en los últimos cuatro años,así lo demostraba la espada de Sargeras clavada aún en Silithus,el sufrimiento de la propia titán que estuvo a punto de ser abducida la vacío por el dios de las profundidades,la inútil guerra que había provocado quien en su día fue la mejor forestal de Lunargenta,una guerra para conseguir poder para liberar a quien ahora amenazaba su mundo…
A veces se preguntaba si esta vez las razas inferiores perderían definitivamente.
Y aunque su instinto primordial le pedía a gritos que volviese a casa,que convenciera a Earnur…su responsabilidad,aquella virtud que había ido aprendiendo desde el momento que por orgullo y cabezonería decidió formarse como una caballero de sangre se había aposentado lo suficiente en su personalidad para admitir que salir huyendo no era una opción.
Se puso de pie,aun estaba un poco dolorida pero nada que no se arreglase solo.
-En fin…a ver que misión suicida nos toca hoy amor.

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El arco que daba la bienvenida a los recién llegados se alzaba al celeste cielo, estilizado, impoluto, pulcro, su blancura pura era acompañada en el arco que unía ambas paredes laterales por un emblema que parecía, a ojos del mortal, una gota de agua más bien una lágrima del cual emanaba haces bajo el arco, todo elaborado en oro, o algún metal parecido a este, que relumbraba con la luz del cielo, la decoración azul lapislázuli que rodeaba el símbolo le recordó a lo que vio en las Fauces.

¿Estas bien?. Preguntó la ser que le dio la bienvenida. has debido tener una muerte cruenta sin duda, pobre…. acompáñame, te ayudaré en tu transición a tu nueva vida.

Gracias por la ayuda, pero no estoy muerto, ya te lo he dicho antes. Dijo un poco molesto el enano. ¿Como le hago entender de que sigo vivo?. Se dijo para sí mismo espera un momento ¿Y si en verdad tiene razón y llevo muerto desde Puerta de Cólera?…. eso no tiene sentido. Pensó descartando la posibilidad.

Vamos a recibirte, todos se alegrarán de saber que vuelven a llegar almas. Dijo la ser esperanzada.

Caminaron por la pasarela, no lograba ver ni una mota de suciedad, ni polvo en aquel lugar, se sentía culpable de arruinar con sus pisadas la pulcritud del lugar, a los laterales unos bancos de la misma piedra se sucedían en paralelo a su caminar, muy simples, pero funcionales, los pilares se sucedían, tan pulcros como todo lo que le rodeaba, estos quedaban colmatados por un recubrimiento dorado, de los pilares unos estandartes con unas inscripciones en un idioma que no lograba entender se mecían a raíz de la primaveral brisa, el suave tintinear de las pequeñas campanitas, de las cuales colgaban unas pequeñas placas de metal acompañaban al unísono a la brisa, esta llegaba al enano con su relajante aroma, que pudo reconocer como una agradable mezcla entre inciensos y el trigo listo para la cosecha, si era intencionado o no logró el efecto esperado, no recordaba sentirse tan relajado y despreocupado desde hacía años.

Perdón por ser tan maleducada ¿Cómo te llamabas en vida?.

Drethz. Le seguía molestando que le diera por muerto pese a la brisa. ¿Y tu?.

Kleia. Dijo la ser azul, ataviada con una toga blanca tan prístina como aquella pasarela, de pupilas tan claras y brillantes que parecía mezclarse con el resto del ojo, le recordó a una humana por sus similares rasgos aunque… era más alta, o eso creía.

Parece que ya te has relajado un poco, has llegado a Bastión, donde las almas más nobles y fieles pasan al servicio eterno de la Arconte, trayendo las almas a las Tierras Sombrías.

Esas palabras le llegaron al alma. Siento decirte que… disto mucho de ser noble, ni mucho menos fiel. Dijo frustrado.

Pero estás aquí, la Enjuiciadora debió ver tu autentico ser cuando llegaste.

……suspiró, era inútil decirle a Kleia que seguía vivo, seguramente debía tratarse del primer mortal con vida que llegaba a esas tierras. Dijiste la “Arconte” ¿verdad?.

Claro, es quien dirige Bastión desde el Fuerte Elíseo, estarás a su servicio cuando asciendas.

¿Fuerte Elíseo?, ¿Como se llega allí? Necesito una audiencia con ella cuanto antes.

Hum… debiste ser alguien con muy alto rango entre los tuyos en vida, pero la cosa no va así en Bastión, comienzas como un Aspirante, el cual debe superar las siete pruebas, entonces serás Ascendido, pero aún es muy pronto para ti….y me temo que por ahora deberás esperar, estaba a punto de lograr la Ascensión cuando llegó la sequía y ahora no es posible, por favor, ten paciencia. Dijo realmente frustrada.

¿Y cuanto se suele tardar en “Ascender”?.

Depende del alma, pero desde unas décadas a milenios mortales.

¿Milenios?, ¿Acaso crees que soy un elfo?, ¡nosotros no vivimos tanto! Exclamó nervioso el enano.

Aún no lo has superado, bueno vamos a empezar, más adelante hay cuatro actividades de iniciación, espero que quede ánima para iniciarlas. Dijo dubitativa.

El enano sentía como estaba perdiendo el tiempo, ¿Actividades de iniciación?, ¿Milenios para poder hablar con la Arconte?, el tiempo apremiaba y el destino de todos los que llegaban a las Tierras Sombrías era cuanto menos negro, y allí estaba haciendo una visita guiada a un lugar en el que sentía que jamás estaría nunca.

Llegaron al final de la plataforma, justo antes de los escalones para bajar el desnivel había un peculiar ser barriendo con afán el pequeño bordillo que limitaba con el borde de la plataforma.

¿Ha llegado un alma nueva?, ¡Hay que avisar a todos uh-uuuh! Dijo vivaracho aquel ser.

¿Un búho…. que habla?. Preguntó a Kleiaextrañado cuanto menos.

¿Búho?, se trata de un Administrador, se encargan de que Bastión funcione y de las necesidades de los Kyrianos, si no trabajan les da la depresión.

El “búho” era un ave un poco más alto que el enano, emplumado completamente con plumas blancas y prístinas como la nieve recién caída, las plumas superiores eran doradas como los ornamentos que había dejado atrás, un pequeño pico negro y aquellos grandes ojos negros, junto a las plumas más grandes que se arqueaban donde se imaginaba que estaba su oído fueron las características que le recordó al ave de su mundo, salvo que…. no tenían alas, si no brazos y manos, a diferencia de sus homólogos de Azeroth…y que podían hablar, no como uno de esos loros de Bahía de Botín, si no como un ser pensante.

Esto… ¿entonces son sirvientes o algo así?.

En absoluto, tienen libertad para hacer lo que quieran, son nuestros semejantes y jamás los trataríamos mal.

Entiendo… tampoco le importaba mucho el asunto, de todas formas solo iba a preguntar a esa “Arconte” y parecían felices, ¿Quién era el para decir nada de todas formas en un lugar en el que era invitado?

Otro de esos “Administradores” se acercó con una bandeja plateada, de la cual reposaban tres pequeños vasos llenos de alguna bebida rosácea.

¿Apetece un refresco?. Dijo el Administrador.

Esto… Miró a Kleia, que asintió claro. Cogió con cuidado uno de los vasos, miró con duda el líquido, rosáceo y opaco, empapó sus labios en el y bebió de un trago el resto. Está…delicioso, sabe a frutas de bosque invernales, me recuerda a…. casa, a mi infancia.

Esta hecha con purianas, notarás como recuperas energía con ella, las hacen los Administradores con todo el amor de Bastión.

Dejó en la bandeja el vaso vacío y llegaron al centro de la plaza.

Aquí te introduciremos a las costumbres kyrianas, te ayudaremos en tu primer paso, liberándote de tus cargas pesadas y dejarás constancia de tu llegada._

Esto… claro. Empezó a asimilar que no sería tan fácil llegar a esa “Arconte” como pensaba y que en efecto le llevaría un poco pedir una audiencia, pero esperaba que no le llevase milenios.

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Eärnur no pudo evitar un sentimiento de orgullo,cuando su Lya manifestó aquello de la misión suicida diaria…
Había aprendido a admirar la fortaleza de su “frágil” compañera. Cuando algo parecía superarla,era capaz de transformar uno de sus rasgos más predominantes en virtud.
¡Bendita tozudez!
Cuando en una de sus charlas con su mentor,hizo hincapié en esa cabezonería que a veces le sacaba de quicio,el Lord puso la mirada en blanco, y susurró si yo te contara…
Obviamente Lord Argent se refería a Lady Menel,su esposa, pero no comentó nada más.
Aquello fue como una revelación para el novato paladín, los sentimientos que empezaban a manifestarse con relación a Celesthia,tendían a confundirle,e incluso turbarlo. Saber que su mentor,a quien admiraba profundamente, y a quien quería asemejarse,había pasado y pasaba por ello con su idolatrada y amada esposa,fueron un nuevo impulso.
Jamás habría puesto en tela de juicio la decisión de su mentor,con respecto a su esposa, y viendo como aquel severo paladín amaba a su Kakdorei,viniendo ambos de mundos tan diferentes, le hizo empezar a pensar, que tal vez sus pretensiones con respecto a la temperamental Celesthia,no eran tan descabelladas.
Como en el caso de su mentor,ambos venían de mundos y condición social muy diferentes, mimada ella desde niña,con todos sus deseos al alcance de su mano,con tan solo manifestarlos;mientras que el basaba todo en su laboriosidad y perseverancia…
Quizás el innato deseo de protegerla cuando llegó, junto a su fragilidad aparente,habian hecho mella en sus conceptos fundamentales desde el principio. Por algún extraño motivo,quiso tomarla “bajo su protección”,a pesar de los desaires y el desdén con los que ella le trataba de inicio. Lord Argent le había dicho desde siempre,que las emociones y los sentimientos, eran lo más extraño a la mente. Los vericuetos por los que circulan,eran una gran incógnita…
Tampoco el entendía que fue lo que ella vió en el para que se “ablandase”, de ahí a la confianza mutua,llegaron sin percatarse. En cada combate, y cada situación conflictiva ,se buscaban con la mirada, se apoyaban el uno al otro,y generaban una energía que parecía hacerles imbatibles juntos, aunque aquello distaba de ser real. Sin embargo ambos se complementaban como uno solo,y los éxitos habían sido notables.
De ahí, a su conversión en pareja,sólo había sido necesario el tiempo…
Es para hoy paladín,dijo Celesthia…con una sonrisa Eárnur se levantó, y contestó, como desees princesa

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Eärnur no pudo evitar un sentimiento de orgullo,cuando su Lya dijo aquello de “nueva misión suicida hoy”.
Tras la aparente fragilidad de su paladina,subyacian unas capacidades,que la mayoría de la gente desconocía. Tenía una ventaja,y es que era capaz de transformar uno de sus rasgos más predominantes en virtud.
¡Bendita tozudez!
En una de las charlas con su mentor,había comentado que aquella cabezonería le sacaba a veces de quicio…
Lor Argent puso los ojos en blanco,y con un suspiro musitó: si yo te contara…
El comentario no fué más allá, sin embargo,saber que su admirado mentor,había vivido y vivía aquella situación con su idolatrada esposa,le abrió un mundo de posibilidades al bisoño paladín.
Los sentimientos nacientes hacia la temperamental elfa,tendían a turbarlo y confundirle la mayoría de las veces.
El jamás había cuestionado la decisión de su mentor,de entregar su amor a una elfa Kaldorei, Belore le guardase de hacer juicios de valor…
Tanto su mentor,como el,venían de mundos muy diferentes con respecto a las mujeres que amaban.
Sabía que Celesthia, mimada desde niña,sólo tenía que abrir la boca,para conseguir cualquiera de sus deseos. El por su parte,lo basaba todo en el esfuerzo y la perseverancia.
La llegada de ella a su mundo,puso todos sus conceptos patas arriba. Desde el primer momento,quiso “tomarla bajo su protección”, por su aparente fragilidad. A pesar del desdén y los desaires con los que le trataba, su constancia y resignación,habían acabado haciendo mella en la soberbia de ella. Poco a poco fue generándose una confianza entre ambos,aunque el nunca había entendido, que vio ella en el,para mutar de aquella manera…
Comentando el hecho con Lord Argent y Lady Menel,ambos respondieron que los vericuetos de los sentimientos, eran del todo desconocidos para las personas. Sin embargo,ambos tenían una sonrisa y una armonía, que reflejaban sin pudor sus sentimientos.
Pronto ambos elfos comenzaron a buscarse en los combates más reñidos, y en las situaciones complejas. Juntos generaban una energía,que parecían hacerlos imbatibles,aunque no fuese cierto. Aquel camino conjunto, había desembocado en un amor extraño a los ojos ajenos…
Es para hoy paladín, dijo Celesthia…
Como desees princesa,contestó Eärnur

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Oribos, la ciudad eterna, ambos se quedaron boquiabiertos por lo que sus ojos no eran capaces de abarcar, muchas fueron las ciudades y pueblos que visitaron en su viaje, pero aquello era algo que nunca habían visto, ni nada que se le pareciera, conforme Kah’Sar les explicaba la situación ellos no dejaban de observar hasta el último detalle, los grabados en el metal, los tallados en la roca, los motivos y diseños intrigados, aquella forja fuera de lo común, que emitía su fulgor a toda la estancia, aquellos peculiares seres parecidos a los etéreos, o simplemente la inmensa altura hasta el siguiente piso, pero lo que más les sorprendió fue la fuente de almas alrededor de la cual la ciudad se erigía.

Entonces el responsable de todo esto es ese “Carcelero” ¿verdad?. Preguntó el paladín a Kah’Sar ¿Que motivo tendría para hacer algo así?.

No lo sabemos, deberán buscar respuestas en Maldraxxus, el reino de los defensores de las Tierras Sombrías, solicitamos su ayuda y no hemos recibido respuesta, no sabemos lo que debe haber sucedido allí desde que dejaron de recibir ánima, pero me temo que algo nada bueno, hubieran enviado efectivos nada más solicitar la ayuda.

Quizás están colapsados con este asunto, si todas esas curias están pidiendo ayuda entonces quizás no pudieron enviar a nadie. Dijo pensativo el no muerto.

En breves llegará un mensajero para ponernos al día de lo que los mortales enviados a Bastión han informado, esperen hasta entonces….ahora, estén listos para las batallas.

¿Las batallas?, ¿hay algún tipo de guerra allí?. _Preguntó el paladín dubitativo?.

Siempre están en guerra allí, viven por y para la batalla, son las alma de aquellos que dedicaron y dieron sus vidas por la guerra, lo raro sería que estuvieran tranquilos. Respondió Kah’Sar calmado. aunque sean mortales seguramente no os dejen ir por allí sin demostrar su fuerza, aunque seguro que los vuestros están acostumbrados a combatir por lo que nos han contado sus compañeros, aún así tengan cuidado.

Algo de razón tienen en nuestro origen, gracias por el consejo, estaremos preparándonos en la posada mientras tanto. Respondió diplomático el paladín al extraño ser.

La posada quedaba lejos de los locales de mala muerte en los que solían estar, uno de esos “seres etéreos” tocaba una bella melodía con un instrumento parecido a una mezcla entre una guitarra y un violín, de cuatro cuerdas, frente a dos de aquellos seres que únicamente se diferenciaban por el color de la toga que vestían, listones de una brillante madera morada de algún árbol que desconocían decoraban las paredes con productos, viales, botellas y plantas exóticas para ellos, preciosas alfombras tejidas con hilos tan finos como pelos daban una sensación familiar a los humanos, a hogar, frente al incierto futuro en Maldraxxus, las lámparas, llenas de fuegos fatuos, azules como el lapislázuli, al igual que los centenares de pequeños cristales azules que recubrían los fuegos fulgurantes, colgaban del techo de la nada humilde posada, de la cual el tránsito constante de esos “especuladores” de las escaleras que daban al piso inferior, daba fe de la riqueza que allí se movía entre manos.

¿No estas emocionado?, vamos a volver a tu casa. Dijo con sorna el paladín.

¿Volver a casa? ¿Acaso el “valeroso paladín” tiene miedo?. Respondió con inquina el no muerto.

¿Te refieres a Azeroth?, que va, me refería a Maldraxxus, esta claro que es tu sitio, un lugar donde no dejan de luchar por luchar.

¿Es eso algún tipo de indirecta?. Miró con mirada ejecutora al paladín.

Para nada… ¿te recuerdo aquella vez en la que acabaste “hablando” con aquellos goblin y me tocó sacarte una muela del juicio…de tus nudillos?, o de aquel “voy a preguntar si saben algo de los Gobernalle” en aquella taberna de mala muerte de Boralus de la cual casi salimos con los pies por delante…, y bueno, que llevas sirviendo desde vivo a varios ejércitos.

En primer lugar, aquellos goblin estaban robándome y al final tenía razón, servían al Cartel Ventura, en segundo lugar aquella tabernucha estaba controlada por los Gobernalle y nos ayudó a saber que estaban apoyando a Sylvanas y en tercer lugar…paró un momento y le habló más reflexivo y un poco melancólico. nunca dejaré de odiarme por haber servido a ese bastardo, a pesar de estar controlado, pero jamás me arrepentiré de todo lo demás, volvería a dar mi vida otra vez si con ello puedo defender a quien no puede.

Disculpa si he dicho algo que no debía, es una causa muy noble, nunca podré agradecer lo suficiente a quienes disteis todo por nosotros aquél fatídico día. Dijo apenado el paladín.

No te disculpes por eso, todos hemos tenido un pasado y lo sucedido no se puede arreglar, pero limpia ese escudo, da asco verlo Señaló el escudo deslustrado y aún lleno de sangre seca apoyado en la pierna del paladín, que comía sentado en un taburete mullido unas cortezas de cerdo debemos dar buena imagen a esos “Maldraxxi”, y en ningún ejercito se tolera llevar el equipamiento descuidado, así que ya estas limpiándolo hasta que pueda verme reflejado en el. Ordenó como si del superior del paladín se tratase, mi sargento te hubiera hecho limpiar las letrinas si hubiera visto ese escudo…

Siguieron hablando de otros temas mientras limpiaba el escudo, este iba recuperando su lustro a la que hablaban de asuntos tan diversos como la situación en la que estaban, las mil maldiciones a Sylvanas o por que las cortezas de cerdo eran el aperitivo perfecto para el aventurero.

El no muerto vio su pálido rostro reflejado en el impoluto escudo. Bien, esto ya es otra cosa, entiende que si quieres acompañarme debes tener siempre el equipamiento en condiciones…. y no, en condiciones no significa que tengas una costra de barro y sangre con algo que remotamente se parezca a un escudo. Dijo con mirada inquisidora al paladín.

Siempre que tengo tiempo trato de mantener todo en condiciones, y me has visto manteniendo la armadura, pero no hemos parado desde que esa bruja decidiera liar todo esto, de hecho desde antes, y algunos necesitamos descansar las noches que hemos podido tener libres, además… me lo está diciendo alguien que lleva como protección para la cabezas unas condenadas gafas de sol…. en una posada…

Ya te lo contaré otro día Tomó con cuidado las gafas, se las quitó de la cabeza y dobló las patillas, sacó una pequeña caja rectangular de metal, la abrió y las guardó dentro, para luego guardarlas en su mochila. por cierto ¿A que estamos esperando?, llevaremos horas esperando.

¿Horas?, no creo que el tiempo funcione aquí igual, no he visto nada que se asemeje a nuestro Sol aquí, ni lunas, parece que siempre es “hoy por la mañana” aquí comentó el paladín mirando hacia la terraza del local.

¿Donde están los caminantes? Se escuchó como un grito a lo lejos, en la entrada del local.

Allí está, vamos recogiendo pues, nos marchamos. Dijo con algo de indiferencia el paladín.

Bien aquí están, tenemos noticias urgentes Dijo Kah’Sar con premura, nervioso y hasta angustiado. deben ir de inmediato a Maldraxxus, ¡Han atacado Bastión!.

Así que deben estar luchando las “curias” por el anima restante… comentó el no muerto pensativo.

los Maldraxxi son bélicos si, pero jamás atacarían otras curias, ellos siempre han defendido las Tierras Sombrías de amenazas externas, pero jamás han atacado en toda la existencia a las propias Tierras Sombrías, deben ir de inmediato a comprobar que ha pasado e intentar detener el ataque si es posible…y pedir explicaciones a los responsables, pero vayan con cuidado, es una tierra de peligros para los foráneos.

No se preocupe, por desgracia venimos de un lugar en el que es fácil perder la vida. Dijo el paladín colgándose de un tirón su mochila en la espalda.

Que el Propósito os guíe mortales. Dijo Kah’Sar preocupado y desconfiado mientras los humanos dejaban el local.

Maldraxxus

El rugir de los combatientes y las armas al chocar entre ellas retumbaban entre las abruptas montañas y peñascos desnudos. El hedor a putrefacción y agua estancada provocaron una gran arcada en el paladín, que notó como hasta su primer alimento subía ardiendo por su garganta tratando de salir huyendo cuanto antes. El cielo le recordó a su tierra natal tras el asalto de la Plaga, aquel verdor etéreo tan lejano a los cielos celestes de su planeta teñían todo el reino con su verdor profano, como pensó conforme se acercaban al inmenso edificio que dominaba el centro del reino.

¿Es de aquí… de donde vino la Plaga?. Dijo tratando de no vomitar el paladín, con el brazo cruzando la cara tratando en vano de evitar que el hedor le llegase a su olfato.

Tendremos que investigarlo… pero se parece mucho a como quedaron nuestras tierras… Dijo el no muerto mirando a su alrededor fríamente.

Las “serpientes” de ánima comenzaron a perder altitud al atisbar el inmenso complejo central, vislumbraron sendas y caminos entre la tierra, que conforme se acercaban pudieron apreciar mejor, lo que creyeron tierra tornó en una sustancia blanquecina, con filamentos verdes entremezclados, e incluso rojizos y amarillentos, llena de poros más parecida al micelio que a la tierra y vegetación que conocían, numerosos tipos de champiñones y setas cubrían el terreno, algunos de ellos formando auténticos bosques de gran tamaño, superiores a muchos arboles de su mundo.

Creo que nos lleva al centro, estate listo para lo que nos depare…. y si caigo o caemos en combate… ha sido un placer luchar a tu lado. Gritó el no muerto tratando de contrarrestar el incipiente escándalo que provenía de aquel complejo.

Realizó el saludo militar confirmando el grito. ¿Por que tendrá que ponerse siempre en lo peor? Pensó el humano vivo para sí mismo.

Las serpientes aterrizaron en una pequeña plataforma a lo alto de una de las torres que flanqueaban la entrada más directa desde el portón de vuelo, apenas eran capaces de escucharse entre ellos entre el escándalo que provenía del interior del recinto, gritos de dolor y cargas, conjuros, choques entre almas, grandes pisadas, y todo acompañado de repetidos temblores de pasos y caídas de a saber que seres, pero seguro que de gran tamaño.

¿Tenemos carne fresca? Dijo el ser esquelético que esperaban frente a ellos, aún conservaba su piel, pero se parecía más a un esqueleto que a algo remotamente vivo, su cara apenas era distinguible, donde se esperaría una nariz, ojos y orejas solo se lograban ver cuencas vacías, salvo en los ojos, de los cuales dos llamas verdes, o azules, pero con aquella atmósfera no sabrían identificar cual era su color genuino, fulguraban cual espectro. Bienvenidos a Maldraxxus, no pierdan el tiempo y diríjanse a la Arena.

Comenzaron a bajar las escaleras tras el ser esquelético, el golpe de aire caliente húmedo mezclado con el hedor a sudor les golpearon, el paladín a punto quedó de vomitar hasta su primera comida una vez más, pero no quedaba más remedio que bajar las agrietadas y desgastadas escaleras.

Una pequeña recepción les esperaban abajo, estantes llenos de diversas armas, todas ensambladas con algún metal desconocido para ellos, pero negros como el carbón les recordaron al hierro negro de Draenor, su filos serían capaces de cortar acero como si de mantequilla se tratase en el caso de las armas de filo, las contundentes serían capaces de aplastar armaduras sin recibir ni una mísera mella, allí estaban seres enormes cubiertos con un trapo oscuro practicando entre ellos sus dotes de combate, ambos pensaron en las aberraciones que la Plaga solían utilizar para destrozar a sus enemigos, salvo que estos no parecían que fueran a romperse en mil pedazos con solo mirarlos, al menos estos no tenían sus entrañas al aire libre ni estaban unidos por mil costuras. A pesar de su enorme tamaño su agilidad les sorprendió, no pensaron que algo tan inmenso fuera capaz de esquivar ataques tan rápidamente.

Más rápido, no duraras ni un segundo allí fuera si sigues así…… ¡Eh, vosotros dos! ¿A que casan representan?. Preguntó uno de esos seres que se le acercó raudo, dejando atrás a la gigante a quien entrenaba.

¿Casa….? Respondió el no muerto dubitativo. … supongo que la Alianza de Azeroth.

¿Alianza de Azeroth?, no hablo de a quien servías en vida, ¿A cual de las cinco casas pertenecen? no les veo estandarte.

No venimos a combatir, venimos a hacer unas preguntas sobre….

Ya debe ir mal la sequía para que esto sea todo lo que nos llega…. cojan unas armas y salgan a luchar, aunque dudo que duren mucho… intenten no morir pronto. Interrumpió al paladín y les ordenó su destino.

….somos enviados desde Oribos para preguntar por que han atacado Bas….

¡Salgan al campo de batalla si no quieren que les tomen por cobardes! y en Maldraxxus la cobardía se paga muy cara. Exclamó el enorme ser.

Le puso la mano sobre el hombro mientras preparaba su hacha. Será mejor que salgamos allí fuera, quizás si demostramos algo de fuerza se dignarán a hablarnos, no perdamos el tiempo.

…. a sus ordenes “comandante”. respondió con inquina al no muerto.

Así mejor, salgan ya a la arena.

Ambos se dirigieron hacia la entrada a la arena, dispuestos a enfrentarse a su destino.

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La extensa plaza se localizaba encajada entre los riscos azulados, redondeados por el paso del tiempo y el agua, y entre la dorada colina ayudada por una senda que la recorría a lo lejos.

En los laterales de la circular plaza se situaban cuatro áreas circulares de menor diámetro, cada una dedicada a una de las tareas que debían realizar los recién llegados para comenzar su nuevo camino.

En el centro elevada sobre el resto de la plaza se situaban como vigías tres inmensos ensamblajes a la espera de alguna orden, listos para defender aquel lugar de visitas indeseadas.

A los laterales dos esbeltos ensamblajes, de elaboradas placas blancas y doradas, esperaban cabizbajas y pacientemente ordenes, no mostraban signo alguno de vida, más bien parecían estatuas inertes.

Los dos caminaron al centro, subiendo la escalinata y dirigiéndose frente al inmenso constructor que dominaba toda la plataforma, igualmente ensamblado con los mismos materiales que los gemelos que a sus lados reposaban, esperaba paciente e inerte ordenes, lo que le llamó la atención fue tanto el inmenso tamaño en todo los sentidos, apenas era capaz de apreciar la cabeza de aquel ser, que se perdía tras la curvatura del dorso, y sobretodo lo que parecía ser un arma en lugar de la mano derecha, se dio la vuelta y vio que apuntaba directamente a la pasarela de la cual vinieron.

Una de esas “Administradoras”se acercó casi corriendo a ellos, esta tenía todo el plumaje blanco en vez de dorado, aun así no parecía haber distinción jerárquica por plumaje, pero eso lo sabría más adelante.

¿Queda algo de ánima para activar el sistema Sika?, tenemos una nueva alma que se nos va a unir y necesita guía.

Queda muy poco, solo tenemos para activar los constructos. respondió Sika deprimida.

Se giró al enano mostrando pena en su cara. Me temo que no podremos darte una bienvenida digna de ti, pero te iré guiando yo misma en lugar de la presentación, hasta que no nos llegue más anima tenemos que racionarla todo lo posible.

Llevo desde que vine escuchando lo de ese “anima”, ¿es algún tipo de energía, combustible o algo relacionado?.

El ánima es lo que impulsa todo en las Tierras Sombrías, cada vez que un alma llega deja parte de su anima cuando llega, todo en Bastión es impulsado por ánima, las nemis, las pruebas de ascesión, los hologramas, sin ella hasta los animales se vuelven hambrientos y se vuelven agresivos, como por desgracia hemos comprobado…. como dije me quede a las puertas de la ascensión cuando empezó la sequía, además hay muchas almas como tu llegadas después que llevan esperando para continuar su camino, ¡Pero estas aquí!, lo que significa que debe empezar a llegar ánima otra vez. Dijo con un brillo de esperanza en los ojos Kleia.

¡Que no estoy…. arg se interrumpió sabiendo que era imposible convencerla de su aún existente vida. bueno, ¿En que consiste todo esto?. trató de continuar, sentía que solo estaba perdiendo el tiempo.

Sika, activa las nemis, pero ten mucho cuidado con el ánima restante, no sabemos si realmente va a llegar pronto más, esperemos que sí.

U-uuuh, con cuidado. Respondió vivarachera la administradora.

Mientras activan la nemis te iré explicando lo que el holograma hubiera hecho, por suerte he ayudado a tantas almas como tu que me se de memoria lo que decía. Dijo con un halo de orgullo.

Tras ellos varios administradores tomaban los pesados y abultados frascos de anima y los movía de un lado a otro tratando de tener todo el cuidado posible por no derramar o hacer caer ni uno de esos frascos.

Ahora mismo eres un recién llegado, en condiciones normales empezarías tu camino como Aspirante, el camino más largo y arduo hasta la Ascesión, un camino que depende únicamente de ti, aunque recibas ayuda de tu nexo de alma, que más adelante te explicaré que es. Una vez eres Aspirante has de pasar por los cinco Retos en los cinco templos, estos son en este orden: Pureza, Coraje, Humildad, Sabiduría y Lealtad, donde te pondrás a prueba y una vez logres superarlas y alcanzar la mejor parte de ti mismo entonces lograrás ascender. Puede y es ser muy duro, pero merece la pena.

Me temo que yo no encajo aquí, no tengo ninguna de esas virtudes me temo, no sabes la de cosas deplorables que he llegado a hacer, cosas imperdonables…. dijo sin poder mirar a la cara de Kleia, no podía mirar directamente a la cara a alguien tan puro.

Tendrás que enfrentarte a esas cargas del pasado y afrontarlas, solo así podrás continuar la senda, es algo muy duro y doloroso, pero tendrás que hacerlo…. nadie dijo que el camino fuera fácil, pero podrás afrontarlo, solo necesitarás tiempo y fe en ti mismo. Dijo compasiva Kleia.

El pensamiento de tener que enfrentarse a los fantasmas de su pasado no hacía más que atormentarlo, solo de pensar en ello temía que acabaría colapsando y cayendo en un pozo sin fin, aquel lugar no era para el, no, el acabaría en algún lugar donde tendría que someterse a una dura expiación, si es que eso era posible.

Estas….¿temblando?, No pienses en eso ahora, suena duro, pero créeme, aquí te ayudaremos, todos hemos pasado por ello y sabemos lo duro que puede llegar a ser.…Un zumbido mecánico llegó a sus oídos. Creo que ya están activas las nemis, discúlpame que te deje a solas, pero he de preparar mi estación, hace mucho que esta inactiva y hay cosas que acomodar, confía en ti, pronto saldremos de esta…. o eso espero. Dijo tratando de animarlo, sin embargo su rostro desnotaba preocupación que trataba de ocultare. Dirígete a la nemis, ella te guiará y responderá tus dudas, confío en ti Drethz. Se alejó caminando hacia donde una cascada caía de los riscos.

Todo esto esta mal, no debería estar aquí, estoy profanando este lugar con mi presencia, debo salir de aquí cuanto antes por su bien, ¿como que confían en mi?, son demasiado ilusos. Su mirada no podía estar más perdida, apenas miraba una de esas plantas albinas cuando ya estaba mirando a las aureolas doradas del cielo, supo que estaba caminando errante cuando se topó con algo rígido y frío en su frente, mirando hacia arriba recibió una respuesta que pese a ser autómata tenia un leve calor humano, hasta dulce.

Te doy la bienvenida, respetable. Respetable… pff, pensó el enano.

Es mi labor y placer ayudarte en tu primer día con los kyrianos. Permite que te felicite. Tu destino solo se ofrece a las almas más nobles. Solo quienes han llevado una vida de servicio pueden hacer de Bastión su hogar. Seguro que tienes muchas preguntas, ¡suele pasar con los nuevos aspirantes! Permíteme el honor de presentarte el siguiente capítulo de tu existencia. Comenzaremos cuando quieras. El enano trataba de contenerse, tanta formalidad, aprecio, respeto y el hecho que no parasen de decirle que estaba muerto le tenía al borde de explotar como un volcán en erupción, pero quería mantener la compostura para no romper la calma del lugar.

Gracias… comencemos pues. Respondió el enano tratando de hablar sin venirse abajo.

¿De que mundo, forma de existencia, reino, entidad o sistema procedes?

Azer…… Sigo con vida, vengo de Oribos.

Entendemos que el final de la existencia de un mortal puede sentirse abrupta, y a veces es dificil de aceptarla, no eres el primero y no serás el último en cuestionarse la naturaleza de tu nueva existencia. Respondió como si de una grabación mil veces repetida se tratase el autómata.

Maldición no ha funcionado…. eres idiota, ¿acaso creías que funcionaría?. Se dijo para sí mismo el frustrado enano.

Vengo de Azeroth. Respondió firme.

Bienvenido, habitante de Azeroth, hemos preparado cuatro actividades para ayudarte en el inicio de tu nueva asistencia, ¿desea preguntar algo más?.

¿Que es el Fuerte Elíseo?.

Es el bastión desde el cual la Arconte controla todo Bastión, en el los cinco Dechados se reúnen para gestionar lo sucedido en cada templo.

¿Quienes son los seres alados negros con armadura que he visto?

Pregunta no entendida, por favor, realice de nuevo su pregunta.

Así que no saben de esos seres… umm… veamos que puedo preguntar…

Dirígete a las estaciones para comenzar tu nueva existencia.

….mejor haré eso, a ver si puedo ir a Fuerte Elíseo. Miró alrededor de la plaza, junto a la entrada de una cueva localizó a un ser como Kleia, solo que con rasgos masculinos, agitando el brazo, se acercó a este viendo que estaba solo.

Bienvenido, añade tu nombre a la lista de las nobles almas quienes llaman a Bastión hogar ahora. Dijo conforme se levantaba de la ordinaria silla tras la también ordinaria mesa de la cual el enano tras esta alcanzaba a atisbar pergaminos.

Todos los sucesos de tu anterior vida serán recolectados y almacenados. Los Archivos recopilan las historias de incontables mundos mortales vistos a través de ojos de aspirantes como tu. Se asustó cuando apareció la imagen y voz de la autómata junto a el en forma de holograma azulado.

Disculpa la descortés, la mesa esta demasiado alta, súbete a la silla por favor y añade tu nombre. dijo el ser azulado mientras preparaba la pluma y pergamino.

Así que todo lo que he visto con mis ojos…. no creo que sea algo que merezca ser almacenado….

Nosotros no juzgamos tu vida pasada, no te preocupes por ello, ¿necesitas algo más de ayuda?.

En mi mundo también era así todo, no te preocupes. Se subió a la silla y comenzó a mirar los pergaminos, estos estaban redactados en unas runas incomprensibles para el, los trazados azules verticales le desconcertó, parecían runas redondeadas, algunas en forma de pétalo, otras redondas, a pesar de estar enrollado por arriba, el abultado rollo dejaba caer que cientos de Aspirantes llegaron antes que el.

¿Sabías escribir en vida?.

Si claro, pero en enánico y común…. y un poco de orco.

Escribe en el idioma que te sea más cómodo, se registrará en Kyrian, pronto serás capaz de leer y escribir nuestro idioma no te preocupes.

Tomó la pluma y sumergió la plateada punta en el tintero lleno de aquel tinte lapislázuli, había hecho miles de veces ese ritual, pero no lograba, o quería, sacar del tintero la punta de la pluma, el pulso le temblaba como nunca y parecía que el tintero acabaría precipitando al suelo.

¿Sucede algo? No estas obligado a apuntarte ahora, tomate el tiempo que necesites, por desgracia tiempo es lo único que tenemos ahora… Dijo melancólico.

Un impulso le hizo escribir su nombre en el papiro, de inmediato los caracteres rúnicos rectos que hacían referencia a su nombre en su idioma natal se retorcieron hasta que fue indescifrable en kyrian.

Bienvenido a Bastión, Aspirante, Kleia debe haber acabado su estación ya, dirígete a esta y sigue su guía, que la Arconte te guarde. Esperanzado le indicó donde debía ir.

Caminó hacia ella pensando en el error que acababa de cometer, ahora era ¿uno de ellos?, significaba eso que no podría regresar?, por suerte o desgracia su nombre ya estaba inscrito, y eso parecía irreversible, ¿acaso le tocaría pasar el resto de su vida allí?, antes de que pudiera temer más llegó a la somera charca de la cual una cascada caía por la pulida pared tras tiempos inmemoriales, sin embargo caía despreocupado, pero sin agitar las someras aguas transparentes de la charca, si no que la alimentaba pacíficamente.

Veo que ya te has registrado, enhorabuena Aspirante, cuando quieras entra en la poza y medita, atravesar el Velo puede ser traumático, permítenos limpiar ese trauma.

Suspiró y espiró una bocanada de aire, se descalzó, dejando botas y calcetines a un lado y entró hasta el centro de la poza, el agua estaba algo fresca, pero era agradable, el olor a las plantas aromáticas que rodeaban la zona ayudaron al enano a relajarse un poco, se arrodilló ,notando como el agua entraba por las juntas de su pantalón y simplemente cerró los ojos.

Bien, deja que tus traumas florezcan y dejen tu alma. Escuchó de la compasiva voz de Kleia.

Varias imágenes surgieron en su mente, una abominación hecha de retales de cadáveres lanzándose hacia el, la sombra de un ser encapuchado de la cual apenas se percibía detalle, un ser muy parecido a el, solo que de tez y pelo níveos rodeado de cadenas, y finalmente un ser alado de plumas negras y envuelta en una armadura gris llena de pinchos y calaveras.

Esto…¡No puede ser!, ¿Es un kyriano….retorcido?. Dijo aterrada Kleia, lo que rompió la meditación del enano.

Tu…. ¿Tu no eres un alma normal verdad?…. Preguntó temerosa mirando las botas y calcetines al borde de la poza.

El enano, aún en la poza sin haberse movido ni un ápice, aún seguía recordando a aquellos seres que le aterraban, su mirada estaba clavada a fuego en la cascada frente a el.

Tu…. ¿eres un mortal….vivo?… Trataba de comprender quien era el ser a quien ayudó y que aterrado seguía en su retorcido trance.

¿Quien ha activado las nemis? De la plaza central la autoritaria voz resonó entre las paredes pulidas de la montaña frente a ellos. No podemos derrochar ni una gota de ánima en cosas no vitales. La lanza impactó en las nemis, desactivándolas al instante, devolviéndolas a su estado inerte previo.

Kleia, ¿a que se debe esto?, tu más que nadie sabes que la sequía han dejado nuestras reservas bajo mínimos._ aunque autoritaria, la ser que escuchaba desde atrás el enano se mostraba también preocupada y compresiva con Kleia._

Kalistene… tenemos un gran problema. Le dijo preocupada Kleia, este ser ha visto kyrianos retorcidos, corrompidos, ¡Hay que avisar de inmediato a la Arconte!.

Calma Kleia, cuando se atraviesa el Velo se pueden vivir situaciones traumatizantes aunque…. es cierto que este Aspirante tiene algo especial.

Decía que estaba vivo y que era enviado desde Oribos, no paraba de insistir pero pensé que era como los demás, que no lograba asimilar su muerte… pero es raro, se ha quitado las botas, un alma recién llegada no debería ser capaz de hacer algo así.

Deja que el hable por favor…. ¿eres un ser mortal verdad?.

El enano se levantó, no sin esfuerzo y se dio la vuelta, aún dentro de la poza, sus ojos al fin lograron ver al ser que le preguntó, aún más alta que Kleia, más esbelta, ataviada en una armadura dorada muy simple, pero prístina, y lo que más le llamó la atención, plegadas a su espalda dos grandes alas blancas impolutas esperando a desplegarse para alzar el vuelo.

Yo….si, soy un mortal que viene desde Oribos, yo aún no he muerto… o eso creo, hubo una vez que… dijo tratando de vocalizar, exhausto y agotado.

No pareces una amenaza…. no detecto ninguna malicia en ti… por favor, dime por que has sido enviado hasta aquí, las Tierras Sombrías no es un lugar donde los mortales deberían estar.

Por supuesto ¿Kalistene dijo?.

En efecto mortal, estas ante la Dechada del Coraje.

Perfecto, he de ir a Fuerte Elíseo a hablar con la Arconte, han sucedido cosas que… me temo que no son de buen recibimiento me temo.

Lo siento, pero no puedo ponerte en contacto con la Arconte hasta que sepa que ha sucedido.

….es entendible, entonces le contaré todo lo que se. dijo decidido el enano.

continuara

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Una vez más, había,sido el centro de acontecimientos no buscados,pero si inevitables. Tras trabajar duramente “desfaciendo entuertos” en aquel plano,había alcanzado la estima de los implicados en aquel desaguisado. El respeto que le mostraban, era el resultado de su buen hacer. Había conseguido “quebrar” la inflexibilidad de la Arconte,con respecto a los recuerdos de los Kyrianos. Ayudar en el proceso al bendito Uther,le había reconciliado con el hecho de ser paladín. Si el héroe más venerado de los suyos había flanqueado, sus imperfecciones eran producto de su condición humana…
Contempló el cielo de Korthia,mientras se preparaba para otra jornada de lucha. Su vida parecía una repetición de actos,que tendía hacia el contínuo de Moebius. Combatir para salvar Azeroth,un periodo corto de paz,y un nuevo combate…:roll_eyes:
Observó en las cercanías, como una pareja de paladines,salía de una cueva cercana. Ambos con una armadura espectacular, rosa ella, y azul el.
Algo le hizo prestar más atención, ambos elfos de sangre, con una apostura que le resultó familiar…juraría que la mano de su hermano, estaba presente en ellos de alguna manera. El severo,con un tono de piel muy oscuro(alguna mutación,pensó), y ella delicada,pareciera frágil,pero el veterano paladín,no se dejó engañar por la apariencia…
Le recordaba a su esposa,hermosa por fuera,y dura como el acero por dentro…
Un suspiro escapó de sus labios al recordarla, sabía que estaba en Korthia, ayudando a los Maldraxxi,pero todavía, no habían coincidido por sus responsabilidades.
Responsabilidad…eso le hizo volver a centrar su atención en aquella pareja de elfos,se los veía tan jóvenes…
Sin embargo,el rictus de sus rostros, reflejaba esa carga de responsabilidad, que tan familiar le resultaba.
Iba a acercarse hasta ellos,cuando el elfo se fijó en el. Con delicadeza tomó de la mano a la paladina,y se acercó hacia el veterano paladín. Le oyó decir,Celesthia princesa,quiero presentarte a alguien. Ella puso cara de sorpresa, junto a un rictus desdeñoso,al percatarse de que se dirigían hacia un humano. Sin embargo su gesto cambió,al detectar ciertos rasgos élficos en aquel rostro. Un gesto de asombro sustituyó al desdeñoso, y el veterano paladín,hubiese jurado que pequeñas emociones surcaron su rostro.
El elfo paladín, se acercó respetuoso,mientras hacia una ligera inclinación con la cabeza.
Alto Señor Argentsoul, supongo… me llamo Eärnur,señor.
¿Nos conocemos, muchacho?
Vd. a mi no,pero yo a vd. si. Es una institución entre los nuestros, pero además es el hermano de mi mentor.
Soul notó un deje de orgullo y admiración cuando mencionó a su hermano.
Asi que vosotros sois la “nueva hornada” de paladines de mi hermano. Una sonrisa bailaba en su rostro, cuando recordó a su hermano…
¿Y la encantadora dama que te acompaña es…?
Me llamo Celesthia señor, y es un enorme placer conocerle.
¿Seguro muchacha?
El rubor cubrió los delicados rasgos de la elfa,si señor, mi mentor os mencionó a menudo,como ejemplo de paladín…
La carcajada de Soul resonó con frescura entre el silencio tenso de Khortia…¿yo ejemplo?..puso gesto de incredulidad ante tal afirmación, pero no dejó de sonreir en ningún momento.
Os voy a dar una clase especial,para empezar la mañana…
Ambos elfos le miraron expectantes,deseando recibir esa lección.
Bien,como primer paso, es necesario…(hizo una pausa dramática) antes de decir
¡¡¡Deayunar!!!, eso es fundamental para un buen paladín, y con una carcajada,tomó por los hombros a ambos elfos,mientras los llevaba hacia la posada, para dar cuenta de un buen desayuno

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Y por eso estoy aquí. Concluyó el mortal.

Es una situación cuanto menos crítica, pero eso esta fuera de nuestro alcance.

¿Qué?. Son kyrianos que han acabado en las Fauces, no podemos permitir que estén allí atrapados, tenemos que salvarlos. Exclamó Kleia.

Esa no es nuestra función, me temo que no podemos hacer nada. Respondió calmadamente Kalistene.

¿Y dejar de enviar almas a las Fauces?, cuando estaba en Oribos no paraban de venir almas que iban a las Fauces, ¡Tienen que parar de traerlas!, al menos llevarlas a otro lugar más seguro. El enano enojado trató de buscar una alternativa al problema.

Me temo que tampoco podemos hacer nada, no podemos parar de realizar nuestra sagrada labor.

¿Sagrada labor?, ¡Están enviando almas inocentes al infierno!, ¿Que hay de sagrado en ello?. Exclamó el enano cada vez más furibundo. ¡Hay que sacarlas de allí ya!.

Eso no es posible, no ahora mismo, aunque creas que nuestro reino esta en paz tenemos grandes problemas que están amenazando nuestra existencia, en este momento no podemos ocuparnos por desgracia de lo que suceda fuera.

¿Entonces… eso es todo?, ¿dejar que todo se arregle solo?…. he perdido mi tiempo aquí. Se secaba los pies con una toalla, mientras miraba decepcionado al angelical ser. ¿Y ahora que hago?, ¿Volver a casa y esperar a morir sabiendo que me espera una eternidad de sufrimiento hasta que mi existencia desaparezca?…

Drethz…. Kleia miró a su superiora. Kalistene debe haber algún método para que al menos podamos tener audiencia con la Arconte, no podemos permitir condenar a todas esas almas inocentes como el, ¿No era nuestra sagrada labor enviar a las almas a un justo juicio para que llegaran a la eternidad más idónea para cada una de ellas?.

Entiendo sus sentimientos, pero algo así no ha sucedido en toda nuestra existencia, pero no es tan fácil obtener una audiencia con la Arconte, encuentro sinceridad en su voz, pero aún así debe mostrar su valentía… quizás si pasara las pruebas llamaría su atención, aunque yo misma le trajera ante ella dudo que le diera voz, pero si de verdad muestra compromiso con la Curia entonces si es posible…. Mortal, tengo una proposición para ti.

¿De que habla?, ¿necesito pasar esas pruebas?, yo no viviré tanto para superarlas, ni tampoco tenemos el tiempo para ello, necesito convencerla para que detenga el flujo a las Fauces.

Eso es correcto, pero solo tendrías que superar un poco las pruebas, lo necesario para que vea que realmente estas comprometido con nosotros, eso si, aunque sea la primera vez haciendo las pruebas y no se profundice demasiado en ellas te aviso que será muy duro, además no se como afectará que estés vivo a ellas.

¿Es la única manera de poder cambiar el destino de todas esas almas?, ¿No es el hecho que un mortal vivo este aquí algo que le llame la atención?, tu lo dijiste, nosotros no deberíamos estar aquí.

La única forma de obtener audiencia es realizando las pruebas.

¿Realizar esas pruebas estando vivo no puede ser peligroso para mi?.

Me temo que no lo se, nunca ha realizado un mortal las cinco pruebas.

Miró a Kleia y luego a Kalistene. ….de acuerdo, realizaré las pruebas,Dijo firme ¿por donde comienzo?.

Bien, la primera prueba es la de la Pureza, dirígete al Crisol del Aspirante, allí te guiarán, te recomiendo que antes visites el Reposo del Aspirante, lo encontrarás en el camino hacia el Crisol, no te preocupes, no tiene perdida, por cierto Kleia ¿Como esta Pelagos?, deberías ir a verle.

¡Pelagos!, me había olvidado de el… no me gusta hacer esto pero… ¿podrías ir solo?, como dijo no tiene perdida, es seguir el camino hasta que encuentres una zona de reposo, mi nexo de alma estará esperándome impaciente. Claramente nerviosa trató de buscar su montura. Drethz, nos vemos en el Crisol, les diré a todos que sigues vivo, te ahorrará muchas explicaciones._

Tu larion está en la zona de entrenamiento de reflejos, te llevo a el, en cuanto a ti mortal, te deseo fortuna en tu propósito, que la Arconte te proteja.

Nos vemos, te presentaré a Pelagos cuando nos veamos. Se despidió aún inquieta.

Kalistene desplegó sus alas blancas, prístinas y puras como la nieve, ocultando la luz tras ellas, tomó con cuidado a Kleia con su brazo por la cintura y despegó grácilmente con dos grandes aleteadas, que empujaron una gran ráfaga de aire al enano que le obligó cerrar los ojos para que alguna pestaña no le entrase en ellos, cuando los abrió se vio solo.

Debí haber preguntado que era eso del “nexo de almas”… suspiró mientras se ajustaba su mochila. En fin, me temo que tocará hacer las pruebas. Bostezó unos largos segundos. ¿cuanto tiempo ha pasado ya? miró al celeste cielo azul iluminado por numerosas aureolas. sigue siendo de día…. ¿acaso hay noche aquí?… bah, mejor me voy ya, no hago nada aquí ya. Con un par de puntapiés se ajustó la bota y sin más palabra se dirigió hacia el norte, hacia el cañón que lograba ver en el horizonte.

Despidió agitando el brazo al “kyriano” de la mesa que le ayudó a inscribirse y caminó hacia el norte.

Me pregunto quienes serán los demás enviados, recordó aquella pelea en la plaza del castillo de Ventormenta por la Luz, las dos elfas y aquellos humanos, que no sean ellos…. y era un humano el que venía aquí…. Cruzó los dedos espero que no sea uno de ellos, ya he aguantado demasiados pirados a lo largo de mi vida. suspiró la verdad es que esto es un lugar tranquilo…. volvió a suspirar ni que este de visita, a ver como salgo de esta, si es que no tengo remedio, ¿que me importarán a mi aquellas almas?, no claro, soy yo que no quiere acabar igual algún día, que cínico puedo llegar a ser ¿desde cuando me han importado los demás?, al final acabo siempre haciendo todo buscando mi interés.

Siguió hablando para sí mismo, pero nada bueno precisamente, hasta que llegó al alto de aquella ligera pendiente, deteniéndose ante lo que sus ojos percibían.

Esto es…. el paraíso. La brisa mecía sus dorados cabellos plácidamente, boquiabierto e incapaz de hablar no dejó de maravillarse por el paisaje que se expandía frente a el hasta perderse en el horizonte. …debo estar soñando… dio un paso adelante, luego otro, y otro, caminó bajando la ligera pendiente viéndose rodeado de infinitas colinas doradas, sus redondeados topes no trataban de romper el cielo, si no simplemente estar plácidamente acompañadas de sus semejantes bajo aquel celeste cielo de infinitas aureolas, el trigo bailaba lenta, apacible y al unísono al son de la brisa, como si de las olas en el mar se tratase, algunos arboles rompían la uniformidad del prado, pero al igual que estos tampoco querían romper el cielo, simplemente estar allí, en paz, sus copas acampanadas lo demostraban, lejos de ser como sus lejanos homólogos de Dun Modr que con sus afiladas copas luchaban por ser el más alto del bosque, no, en las doradas colinas de Bastión no era necesaria tal lucha, había espacio para todos.

Continuó caminando, a pesar de no haber ninguna sombra no notaba que se estuviera quemando, pensó que se parecía a Páramos de Poniente, pero sin embargo lo único que tenían en común era el dorado de sus prados, el Sol no era implacable aquí, ni tampoco pareciera que la miseria asolara igual que implacable que el sol veraniego de Páramos estas colinas, era lo más parecido al paraíso del cual tanto había oído hablar.

Escuchó el piar de algunas aves cuando se acercó a un solitario árbol junto al camino, en una rama reposaba un nido hecho de las doradas agujas del trigo dominante, en el tres aves pequeñas, de pico chato, seguramente se alimentaría del eterno granero que los rodeaban, estaban plácidamente pasando el día ajeno a preocupaciones, le llamó la atención su colorido plumaje, con aquel azul celeste tan característico, decidió seguir adelante y dejarlos en paz y no molestarlos, así que continuó caminando en silencio.

Un pequeño rugido rompió la pacífica orquesta del lugar. Debería parar y comer algo, aunque ese “reposo” debe estar cerca, ya no se cuanto tiempo llevo caminando Miró al cielo otra vez tratando de buscar algo que le permitiera saber el transcurso del tiempo. sigue igual…. como siga así voy a volverme loco… Sacó su dorado reloj del bolsillo lateral de la mochila Pero que demonios…. Las agujas se habían vuelto locas, el minutero avanzaba casi a la velocidad que el carente segundero de este reloj hubiera marchado, las 18:56 marcaba……18:57… recordó que la última vez que vio la hora sería en Ventormenta antes de venir, y marcaba las 9 y poco de la mañana, ¿Acaso lo que apenas le pareció unas pocas horas había sido más de medio día?, ¿O acaso llevaba allí días y no se había dado cuenta?, el reloj solo marcaba la hora, cosa que se maldijo para sí mismo al no haber estirado más la cartera y haber comprado uno de esos relojes que indicaba el día de la semana.

Definitivamente me voy a volver loco a este ritmo… cerró la tapita del reloj, lo guardó y continuó caminando, no podía hacer nada más de todas formas.

Un buen rato después, bajando una pequeña colina el enano empezó a ver una extraña silueta en el margen del camino, sin pensarlo dos veces caminó rápidamente a ver que era.

No por favor, ten pied…. La quebrada voz femenina resaltó tratando de gritar en vano de aquel “bulto”.

¿Eres un “kyriano”? Preguntó muy bajo el enano.

Tu… ¿no eres uno de ellos no? preguntó entre sollozos y dolor el ser.

¿Ellos?…

Abju…rantes… dijo aguantando el dolor.

No, Kalistene me envía, ¿necesitas ayuda?..… no hables por favor.

Dejó caer su mochila y maza y se acercó con cautela al ser, junto a este rastros de un fluido carmesí impregnaban las juntas del eterno puzzle que las rocas planas formaban para crear el camino, las prístinas alas estaban teñidas en el mismo fluido, quedando un horrible pero hasta bello rosáceo en las plumas, puesto que las alas estaban plegadas hacia delante no era capaz de ver el rostro de la ser, por lo que con cuidado las empujó hacia atrás, lo que resultó en un horrible grito de dolor por parte de la ser

¡IAAAARH!

Por favor, aguanta un poco…. por la Luz…. El cuerpo de la ser estaba llena de cortes de las cuales supuraba sangre, cortes de arma de filo por el tipo de corte longitudinal y limpio que recorría su cuerpo, el que realizó tal atroz tarea se debido recrear en ello, pues fácilmente pudo haberla matado, ya que no veía ningún arma ni signo de defensa.

Nervioso el enano trató de calmarla y ver como podía ayudarla, pero no lograba encontrar solución. tiene que haber alguna manera…. ¡Maldición!… por que seré tan inútil….

Dejam…y huye…

¡Jamás!, no pienso dejarte aquí para que mueras, ¡cállate!. le gritó el enano realmente nervioso.

Es una tr….

¡Que te calles! suspiró solo se una solución, por favor que funcione.

Se quitó el guante, lo dejo caer a su lado, puso su palma al lado del pecho de la ser y empezó a rezar a la Luz una plegaria para que tratara de ayudarlo.

Por favor, si aún respondes a mi llamada ayúdame, no a mí, si no a este inocente ser, ayúdala con sus heridas, haz que logre sobrevivir, haré y daré lo que quieras a cambio, pero ayúdala a seguir adelante por favor.

La Luz respondió a la plegaria de su hijo salido de su camino, la palma de este se iluminó con una luz tan dorada como las colinas que lo rodeaban, las quejas de dolor de la ser pareció ser la respuesta que esperaba.

Shhh, esta bien, está bien. dijo suavemente el enano tratando de calmarla. Ha funcionado, ¿ves? ya estas sangrando menos, no te curará del todo, pero nos dará tiempo para llegar a Reposo para que te ayuden.

Es una…. ¡Cuidado! gritó el ser entre el dolor.

Se giró para ver que era, pero era demasiado tarde, fragmentos de anillas, tela, esquirlas de metal y un hilo de sangre saltaron por los aires, el profundo dolor del filo cortando su piel lo acompañó.

Así que han venido a ayudarte, una lástima, por que también va a morir. El orgulloso ser alado se posó junto a ellos, de tez oscura y alas negras, aunque era distinto a lo que vio en las Fauces, pero no tenía tiempo para detalles, la sangre fresca que goteaba de la labrada espada oscura tenía que ser suya, el dolor en su espalda no daba lugar a dudas.

Esto no me lo esperaba, eres distinto a los demás… da igual, si la estas ayudando debes ser uno de ellos, debes mor… a lo lejos, sobre ellos, varios seres alados, iguales de oscuros que este les sobrevolaron. Estáis de suerte, os dejaré vivir…. por ahora, me reclaman. El atacante tomó la mochila del enano y de un impulso de sus alas desapareció hacia el norte.

¡Te han herido!, necesitas ayuda, ve al Reposo del Aspirante, esta cerca de aquí, déjame aquí por favor. dijo la ser aguantando el dolor.

Vamos a ir juntos, esto no es nada. Respondió firme el enano, terco como se caracterizan los suyos.

Pero estas sangrando….

¡Cállate! Le gritó. Nos vamos. Empezó a cargar sobre su espalda al ser, el dolor de la herida abierta era insoportable, pero debía seguir adelante, de un impulso logró cargar sobre el a la ser alada y comenzó a caminar.

¿Que haces?.

¡Calla……te…! Le dijo entre el tajante dolor que le producía cada paso que daba. Solo hago lo que…debo hacer.

Cada paso era como clavar cristales en su tajada espalda, las cadenas fragmentadas y trozos de placa retorcida se clavaban en el tajo de su espalda con el peso de la ser, notaba como la sangre brotaba de esta y precipitaba al suelo, dejando una estela carmesí tras de sí, cada paso era peor, las fuerzas que le quedaban a cada paso eran peores, tras una eternidad para el notó como arrastraba los pies, como su respiración se tornaba más difícil y acelerada, el aire empezaba a escasear en sus pulmones, a cada paso su visión se nublaba más y más, la ser a sus espaldas retorciéndose de su propio dolor tampoco le ayudaba, pero solo podía caminar, finalmente una estructura y las montañas rompió la monotonía del paisaje, al final sus fuerzas se acabaron y cayó al suelo, dejando caer a la ser.

Oye….¿Que les sucede?.

¡Necesitamos ayuda, han venido dos muy heridos!

¿Pero que ha pasado?, ¿Están bien?.

¿No es este el ser mortal del que nos han hablado?, ¡Necesita ayuda de inmediato!.

No logró ver nada más, los gritos alarmados de los kyrianos se desvanecieron en su consciencia cuando la perdió.

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Parece que esta despertando. Una nueva voz preocupada llegó a sus oídos

Al abrir los ojos, borroso, alguien parecía estar esperando a que despertara, no lograba identificarlo, pues solo veía algo azul borroso mientras despertaba de su letargo.

Menos mal que estas bien, las noticias llegaron pronto a mí, esto es preocupante, hasta ahora no habían habido ataques en estos caminos. La ya familiar voz le hizo dar un soplido de alivio.

Así que eres un mortal, nunca había visto ninguno desde que estaba vivo, debes tener un montón de historias que contar de tu mundo. Dijo el ser cada vez menos difuminado con admiración.

¿Donde….estoy?. Dijo aún somnoliento tratando de levantarse, el dolor de su espalda le desperezó de golpe. ¡Argh!

Ten cuidado, aún tienes la herida fresca, por suerte fue muy superficial, pero las esquirlas y cadenas llegaron a incrustarse mucho, estuvieron bastante tiempo extrayendo todo lo que había dentro, por suerte fue bien, estarás como antes en poco tiempo, aunque me temo que se te va a quedar la cicatriz, nada nuevo en ti por lo que hemos visto. Dijo Kleia mientras ayudaba a ponerse erguido al enano.

Una más para la colección… ¿Que ha sido de la “kyriana” a la que traje?, estaba muy mal herida. preocupado preguntó mientras se ponía en pie algo molesto por el tajo.

Aún tendrá que pasar tiempo para que se recupere, pero no corre peligro, todo gracias a ti. le dijo agradecida.

Menos mal. resopló aliviado. ¿Gracias a mi? Le miró extrañado por esas palabras.

Si, nos lo ha contado todo, si no la hubieras sanado y traído hasta aquí era seguro que hubiera muerto, le diste el tiempo necesario para poder salvarla, de parte de ella y de todos nosotros, gracias. Kleia le agradeció el servicio inclinando su cuerpo levemente.

Yo… es la primera vez que… salvo a alguien, de verdad, no merezco el agradecimiento…. de hecho no se por que hice eso. Mirando al suelo trataba de recordar por que no siguió de largo en aquel momento.

Miró luego a su lado, una mesita de cuatro patas de madera, bastante ordinaria, permanecía a su lado, sobre esta una bandeja plateada reposaba con varios apósitos y vendas impregnadas en el ya conocido fluido carmesí y lo que se debía tratar de algún ungüento o antiséptico amarillento, al lado de estos esquirlas de metal retorcidos y muy afilados junto a fragmentos de pequeñas cadenas teñidas en un ya oscuro carmesí reposaban junto a tijeras y tenazas metálicas también embadurnadas en dicho fluido ya seco.

No puedo perder el tiempo, ¿Cuando puedo continuar?.

En breves, por suerte no fue nada grave, además conservábamos el anima y las medicaciones apropiadas, en pocas de vuestras “horas” estarás como nuevo, pero tendrás que descansar cuando lleguemos a la primera prueba, consumen muchas energías tu cura, por cierto, fueron a donde sucedió todo, encontramos tu guante y maza, aunque recuerdo que tenias una mochila, que no hemos encontrado.

Maldición, ese condenado alado negro, tenía todos mis recursos dentro ¿Como demonios voy a continuar ahora?. Pienso matarlo con mis propias manos cuando lo vea.

No te preocupes por ello, te proveeremos con todo lo que necesites, que menos que por alguien que ha demostrado tanto coraje viniendo aquí y salvando a una de los nuestros poniendo en riesgo su vida. Dijo con admiración Kleia.

Coraje… espera, estas… ¿Admirándome?, por favor no lo hagas, he hecho demasiadas cosas que son de todo menos admirables. Dijo con la cara algo enrojecida y siendo incapaz de mirarla por vergüenza.

Claro que esta admirándote, ojala yo lograra tener la convicción que has tenido con las pruebas. Añadió el acompañante de Kleia.

Toma ejemplo Pelagos, y no seas imprudente, si no hubiera sido por su compañero no quiero imaginar que te hubiera pasado. Dijo recriminándole, pero preocupada.

Siento lo sucedido, de verdad que no volveré a repetir algo así. Le respondió preocupada.

Entiende que me preocupas, esta todo difícil ahora mismo, y no quiero imaginar si te pasara algo…

Disculpa pero, ¿Es este el tal “Pelagos” del que me hablaste?

Eso es, Pelagos, este es Drethz, el mortal del que te hablé, y Drethz este es Pelagos, mi nexo de almas, te lo explicaré en el camino con más detalle, y por cierto, fue salvado también por tu compañero mortal, un “humano” o algo así, no conozco como son en su planeta.

Así que tengo “competencia”… seguramente logre arreglar este asunto antes que yo…. suspiró, quizás debería dejarle esto en sus manos y regresar, seguramente sea más un obstáculo que otra cosa.

¿Pero que dices?, aunque esté el tu también eres necesario, además, nos gustaría agradecerte lo que has hecho. respondió Pelagos. Me dijo que le encantaría ver al “compañero que se me ha adelantado” en Fuerte Elíseo, creo que además no tiene los mismos planes que tu, por lo que me contó Kleia.

Eso es, el tiene otros menesteres, debes continuar las pruebas. Le animó Kleia

Son demasiado puros…. no aguantarían nada de donde vengo me temo…. de acuerdo, continuaré. Dijo a regañadientes creo que puedo continuar. Dio un paso, aún notando algo de molestia pensó que podía continuar. vayamos, aunque creo que debería ir solo, el camino puede ser peligroso.

Iremos los tres, será más seguro para todos.

Como vean, por cierto ¿Que es de mi armadura?.

Lo lleva Pelagos en su mochila, en el Crisol podrán hacerle un apaño, esta bastante dañada.

……Maldita sea, era de lo mejor de mi mundo, ¿De que están hechas sus armas?...

Las forjas kyrianas son admiradas en todas las Tierras Sombrías por la calidad de sus metales y artesanía. Le respondió con orgullo Pelagos. incluso los maldraxxi admiran nuestras armas.

Pelagos, no perdamos el tiempo hablando aquí, nos vamos ya. le recriminó Kleia, la respuesta de su nexo fue suspirar mientras se colgaba a la espalda su mochila.

Los tres marcharon hacia la senda, despidiéndose de todos aquellos que le ayudó con su herida.

Las doradas colinas se sucedían una tras otra formando un mar ondulado ante ellos de suaves pendientes, el enano apenas notaba ya una leve molestia en su espalda, sin embargo el cansancio era cada vez más imperante a cada colina que recorrían, un fuerte bostezo, casi como la de un oso de su tierra natal, rompió la perpetua paz de las colinas.

Aguanta un poco, llegaremos pronto…. Kleia con dulzura le dijo al enano.

¿Es por el tratamiento no?, me noto más cansado de lo normal.

Claro, pero no te preocupes por ello, cuando lleguemos podrás descansar un poco, te lo mereces.

No merezco nada en verdad… dijo para sí mismo, tratando de no ser escuchado por aquella pareja azul.

¿Has dicho algo? no he podido escucharlo. Le preguntó Pelagos interesado.

Ah, decía que… cierto tengo unas preguntas que no pude hacer antes.

Pregunta entonces, yo también quiero preguntarte luego cosas de tu mundo, no vienen todos los días mortales a Bastión.

En cuanto a mi mundo…. perdón, ¿Quienes son esos seres negros alados tan parecidos a vosotros que nos atacaron? Ella dijo algo de “Abjur ente” o algo así.

Pelagos miró hacia abajo cabizbajo. Mejor respondo yo. El tono apenado y apagado de Kleia parecía indicar que algo sabía.

Esto, si es algo duro para vosotros no es necesario, de verdad, no quería meterme en asuntos donde no he sido invitado. el enano se maldecía por haber preguntado algo que parecía ser doloroso para ellos.

No te preocupes por ello, es normal que lo preguntes, fuiste atacado y apenas llevas tiempo con nosotros, además es mejor que lo sepas. Se tratan de los Abjurantes, antaño fueron kyrianos como nosotros, hasta que un día… se revelaron bajo el liderazgo de Devos, la Dechada de la Lealtad bajo la premisa de conservar los recuerdos de las vidas pasadas.

Siento escuchar eso y perdón por indagar más, pero ¿que es eso de conservar los recuerdos?.

Uno de los pasos más duros de la ascensión, tener que olvidar tu vida mortal.

¿Olvidar tu vida?, ¿no es eso demasiado?

Si no lo hiciéramos entonces no podríamos realizar nuestra sagrada labor.

Pero olvidar tu vida es como olvidar quien eres…… aunque quizás en alguien como yo quizás sería lo mejor… incapaz de verles al rostro bajó el pequeño escalón del desnivel del puente que sin darse cuenta cruzó.

Los recuerdos se guardan en el Archivo, hay veces que trato de pensar en mi familia, en quien fui…. se que mis padres ya no serían capaces de reconocerme, pero como Kleia dijo es necesario, seguiré en su recuerdo toda sus vidas, así que quien era seguirá con ellos siempre así que tampoco es tan preocupante. Pelagos embozó una leve sonrisa al enano.

Padres… debería haber pasado más tiempo con ellos, no he dejado de preocuparlos desde… desde hace mucho, me fui sin decirles nada, otra vez, espero que si muero aquí no lo sientan demasiado, espero que con lo que he ido ahorrando puedan retirarse de una vez, dejar de estar peleándose con clientes borrachos y pasar el resto de sus vidas en las Tierras del Interior como ella siempre ha querido… suspiró mientras no dejaba de pensar sobre el futuro de sus padres sin el.

Pero no pienses tan mal de ti, si estas tan preocupado por como le ira a tus padres seguro que debes ser un buen hijo, volverás con ellos y vivirás muchos años seguro, y luego seguro que volverás aquí, tu alma alberga lealtad, honradez, coraje y servicio. Le respondió con su dulce voz Kleia.

¡No sabes nada de mi!. Le respondió soy traicionero, egoísta, interesado, cobarde, débil… de hecho no se demonios hago aquí, debería estar en algún tugurio de mala muerte viendo como extorsionar a algún maleante de poca monta los miserables oros que también ha extorsionado, si hay algún sitio para gente como yo esta claro que no es… el contundente puñetazo de Pelagos le desorientó, se apoyó en un poste para no caer de bruces con el suelo, aún mareado miró a Pelagos, cuyo rostro mostraba ira, algo que no lo asociaba con el.

¡Basta ya! deja de hablar así de ti mismo, no sabré que has hecho antes de llegar aquí, pero esta claro que no eres como crees ser, vamos a ir al Crisol y continuar las pruebas, tu mismo dijiste que no podíamos perder el tiempo, así que vamos, como vuelvas a hablar así te aseguro que la siguiente te dolerá más. Dio media vuelta y continuó caminando el solo por el camino a paso lento.

Pelagos… Kleia miró con una muy leve sonrisa al enano. hazle caso y disculpa por el puñetazo, pero se preocupa mucho por la gente que realmente le importa, solo le he visto con ese carácter cuando caigo en la duda.

Apenas me conoce, dijo aún con la mandíbula dolorida. y cuando esto acabe no volveré nunca a veros…

Quizás se vea reflejado en ti, aunque parezca muy seguro ha pasado por momentos de duda muy duros, de hecho tu compañero mortal le rescató de una de las pruebas por que sucumbió a ellas, créeme que lo ha pasado muy mal, estoy segura de que llegará a ascender, pero cree que no lo logrará… el poco tiempo que he estado contigo, veo algo similar, tu auténtico yo esta dentro de ti queriendo salir, pero los traumas que has ido acumulando por tanto tiempo lo han enterrado de tal forma que apenas es visible, debes hacer las pruebas, ayúdate a sacar a la luz tu autentico yo.

Suspiró, inspiró una bocanada de aire y la expulsó con la boca, pudo ver de reojo a Pelagos esperando a lo lejos tras un árbol. Todo eso suena muy bonito, pero no vine aquí para eso, ¿En que nos ayuda que ahora pase por esto?, solo necesito una audiencia con esa Arconte para que detenga el flujo de almas, tras eso los mortales que realmente son poderosos vencerán a quien ha causado esto y volveré a mi mundo, seguramente acabe en las Fauces o vete a saber donde cuando muera.

Necesitamos cuanto más aliados mejor, y tu ya has demostrado lealtad por nosotros al arriesgar tu vida por alguien a la cual no conocías.

Ya…. aún no me explico que hice allí, no es típico de mi hacer algo así.

O quizás realmente ese fue tu auténtico yo que floreció en ese momento y que luego has vuelto a sumergir en lo que falsamente crees que eres.

……Un leve cosquilleo recorrió su cuerpo, no sabía que parte de aquellas palabras de Kleia se lo produjo, pero por un leve instante se sintió aliviado. Son demasiados puros e inocentes Kleia, suspiró en mi mundo no hubiesen durado ni un instante… que remedio, continuemos adelante, Pelagos debe estar impacientándose. Se repuso y juntos continuaron avanzando al árbol donde estaba Pelagos esperando prestando toda la atención que podía desde la lejanía.

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